Acelerar la Redención

Acelerar la Redención

Amor al Prójimo Judío y La Diseminación de la Dimensión Interna de la Torá

La causa de la destrucción que persigue al pueblo judío, tanto en el pasado como en el presente --porque "en cada generación en que no se reconstruyó el Templo en sus días, es como si se hubiera destruido en sus días"-- es el odio gratuito. La esperada redención vendrá en mérito al amor al prójimo judío, un amor que no depende de ningún motivo y que está dirigido a cada uno y uno de los judíos.

"Hillel dijo: "Sé de los discípulos de Aarón, ama la paz, persigue la paz, ama a las criaturas y acércalas a la Torá." ¿Cuál es sendero de la paz que debemos amar y perseguir? "Amar a las criaturas y acercarlas a la Torá" Es decir, amar a nuestro prójimo judío y regresarlo a los senderos de la Torá por medios agradables y pacíficos.

Incluso cuando debemos cumplir con el mandamiento de "reprender al prójimo", respecto a un judío que ha tropezado con una trasgresión contra las leyes de la Torá, debemos hacerlo de una manera considerada, como continúa este mismo versículo: "…pero no cometer ningún pecado al reprender". Para poder reprender y protestar abiertamente (cuando sea necesario) en forma efectiva, debe originarse desde un lugar de amor.

En conclusión, La Redención vendrá en la forma predicha por el profeta: "No por la fuerza, no por el poder, sino por Mi espíritu, dice Di-s de los Ejércitos". La redención no ocurrirá por el poder político ni por la violencia, Di-s lo prohíba, sino introduciendo un espíritu nuevo en nuestro pueblo y en el mundo. "Mi espíritu" se refiere al espíritu de la Torá en general y el de su dimensión interior –el alma de la Torá—en especial. A nosotros nos incumbe diseminar el "espíritu" de Divinidad en todo lugar, siempre de una manera agradable y sensitiva, llena de amor puro por el prójimo judío e inspirando humildad fraternal.

Diseñado por Gal Einai