Libertad de Elección

Libertad de Elección

Parte 1

Introducción

En el tercer capítulo del Pirkei Avot, uno de los tratados de la Mishná conocido en español como La Ética de los Padres, leemos la siguiente enseñanza de Rabí Akiva (la 15 va mishná-enseñanza del capítulo):

Todo está previsto,

Aunque es concedida libertad de elección;

El mundo es juzgado con bondad,

Y todo de acuerdo a la preponderancia de la [buena] acción.

La Ética de los Padres contiene lo que es considerado el fundamento de la moralidad y la naturaleza humana que precede a la Torá. Es una costumbre recitar los seis capítulos en los meses de verano, comenzando con el primer Shabat después de Pesaj, inmediatamente luego del servicio de Minjá de Shabat .

De hecho, con sólo una ligera mirada a estas palabras revelan que tratan acerca de uno de los tópicos religiosos más difíciles y asombrosos de todos, la evidente paradoja entre la omnisciencia de Dios y la libertad de elección del hombre. Maimónides, quien se refiere en extenso acerca de esta paradoja en sus escritos, escribe que contiene los principios más importantes de la Torá y que solamente pudieron haber sido dichos por alguien tan grande como Rabi Akiva.

En este estudio corto, escrito en honor de la dedicación de un nuevo rollo de Torá en Jabad de Albuquerque por nuestro querido amigo, el Dr. Jeff Sollins, profundizaremos en el significado de las palabras de Rabi Akiva utilizando las metodologías de la dimensión interna de la Torá: la Cabalá y el Jasidut.

Jabad es un acrónimo de los términos hebreos para “sabiduría” ( חָכְמָה , jojmá ) “entendimiento” ( בִּינַָה , biná ) y “comprensión” ( דַעַת , daat ), los nombres de las sefirot intelectuales, tres de las emanaciones de luz Divina, energía y fuerza vital por medio de las cuales Dios forma y moldea todo en la creación.

Las sefirot constituyen uno de los modelos más básicos en el pensamiento judío, particularmente en el estudio de la dimensión interna de la Torá, y los estaremos utilizando extensamente a medida que avancemos en este estudio. Presentemos la conformaci ón gráfica tradicional de las sefirot para tener un sentido general de las mismas:


כֶּתֶר 
keter
corona

בִּינָה 
biná
entendimiento

חָכְמָה 
jojmá
sabiduría

דַּעַת 
daat
conocimiento

גְבוּרָה 
guevurá
fuerza

חֶסֶד 
jesed
bondad

תִּפְאֶרֶת 
tiferet
belleza

הוֹד 
hod
reconocimiento

נֵצָח 
netzaj
victoria

יְסוֹד 
iesod
fundación

 

 

מַלְכוּת 
maljut
reinado

Sin embargo, ya que estamos más interesados con el contenido del dicho de Rabí Akiva, vamos a dejar los conceptos básicos acerca de las sefirot sin definir, alentando al lector interesado a explorar este tópico a través de nuestro texto básico sobre la Cabalá.1

Antes de que comencemos permitámonos decir unas pocas palabras sobre nuestra metodología del estudio de la dimensión interna de la Torá.

Construyendo Estructuras Mentales con la Torá

La Cabalá y el Jasidut buscan revelar nuestra esencia más profunda, unirla con lo Divino y así abrir nuestro potencial más profundo como seres humanos. Para hacerlo, tenemos que volvernos expertos utilizando la sabiduría infinita de la dimensión interna de la Torá para encontrar la firma de Dios, como si fuera, en cada aspecto de nosotros mismos y del mundo a nuestro alrededor. El Talmud explica que el Todopoderoso es como un pintor que firma su nombre en cada trabajo que el completa; Dios ha firmado Su Nombre en cada faceta del universo, sin importar qué tan grande o qué tan pequeña sea.

Algunas veces la firma de Dios es uno de Sus Nombres sagrados. En nuestro análisis de las palabras de Rabí Akiva vamos a ver que dicha firma está sellada con el nombre esencial de Dios de cuatro letras, Havaiá.

Rabí Akiva es considerado el patrón del pensamiento místico Judío (fue el líder de los cuatro Rabinos que entraron al jardín,2 un eufemismo de la dimensión interna de la Torá). El fue el Rebe de Rabí Shimón bar Iojai, el autor del Zohar. Por lo tanto, no es del todo sorpresivo que uno de sus aforismos principales estuviese estructurado para que pudiera reflejar el Nombre esencial de Dios.

Para revelar la firma de Dios, vamos a utilizar varios modelos se relacionan uno a uno entre sus componentes. Cuando varios modelos son vistos de esta manera, la mente se calibra, por así decirlo, con el pensamiento de la Torá. Ordenando y analizando los componentes de la enseñanza de Rabí Akiva basada en el modelo del Nombre esencial de Dios, aprontará nuestras mentes para encontrar niveles más profundos de exploración y de entendimiento de su significado.

Tal vez la mejor manera para entender el papel de un modelo es comparándolo con una llave. Esta llave no es para un candado físico sino para abrir áreas todavía cerradas de la mente. Debido a la naturaleza de la mente, los modelos Cabalísticos son siempre holográficos. Una vez que el modelo Cabalístico es insertado en la mente, actúa como una llave que ha sido insertada en un candado: se abre una nueva puerta. La mente abre y llega a ser consciente de una nueva manera de ver el mundo y su estructura interna. Gente, eventos, y lugares que antes parecían disociados y confusos, súbitamente presentan nuevos niveles de conexión y significado.

La Firma de Dios en el Adagio de Rabí Akiva

Las cuatro letras de Havaiá corresponden a las cuatro sefirot: sabiduría, entendimiento, belleza y reinado. La sefirá de belleza es considerada representativa de las seis sefirot, desde bondad hasta fundamento. La sefirá de corona corresponde al quinto elemento en Havaiá identificado como la punta de la primera letra, i ud. La correspondencia completa es así:

letra de Havaiá

sefirot

קוצו של י (ápice de la iud)

Corona

י ( iud)

Sabiduría

ה ( hei)

Entendimiento

ו ( vav)

Bondad hasta Fundamento

ה ( hei)

Reinado

Esta mishná de Rabí Akiva se divide claramente en cuatro partes y constituye uno de los ejemplos más claros de cómo un adagio o un verso de cuatro partes de la Torá corresponde con las cuatro letras del Nombre esencial de Dios, Havaiá, también conocido como el Tetragrama. Vamos primero a escribir la correspondencia completa en el forma de recuadro y entonces procedemos a discutir cada fila separadamente:

letra de Havaiá

sefirá

parte de la mishná

י ( iud)

Sabiduría

Todo está previsto

ה ( hei)

Entendimiento

Aunque es concedida libertad de elección

ו ( vav)

Belleza

El mundo es juzgado con bondad

ה ( hei)

Reinado

Y todo de acuerdo a la preponderancia de la [buena] acción

Sabiduría: “Todo está Previsto”

Este verso corresponde a la primera letra de Havaiá, la iud ( י ) y a la sefirá de sabiduría. Una de las primeras identificaciones que nos surge es que la sabiduría se relaciona con el sentido de la vista.3

Rashi explica que la palabra usualmente traducida como “previsto”, significa simplemente “visto”. De acuerdo a su comentario, Rabí Akiva nos dice que Dios ve todo, lo que la persona hace en público y mucho más importante todo lo que hace en privado, cuando supuestamente nadie está mirando.4 La explicación de Rashi de esta frase implica que Dios también ve en nuestros corazones en nuestra mente.5 Al limitar el espectro de la primera oración al tiempo presente, Rashi evade la contradicción de Maimónides entre la omnisciencia de Dios y la libertad de elección humana.

Como destacamos arriba, en su comentario sobre la Mishná Maimónides explica que “previsto¨ implica que Dios ve el futuro y por lo tanto la oración de Rabí Akiva presenta una contradicción aparente con la libertad de elección.6 Pareciera que si Dios conoce el futuro, Su conocimiento debería determinar nuestras acciones. Esta paradoja yace en el corazón de la fe Judía de acuerdo a Maimónides, quien trata esto mucho más extensamente en sus otros trabajos.7

Al final, Maimónides recurre al siguiente argumento para explicar la paradoja: así como no podemos entender a Dios Mismo, tampoco podemos entender lo que significa que “El conoce todas nuestras acciones”. Maimónides resuelve la paradoja basándose en la fe, la fe en que aunque Dios conoce nuestras acciones futuras no nos forzará a actuar de cierta manera y que continuaremos teniendo libertad de elección a pesar de eso. Del verso: “Porque Mis pensamientos no son tus pensamientos y Mis caminos no son tus caminos”8 Maimónides aprende que existe una diferencia esencial entre el conocimiento de Dios de la realidad y nuestro conocimiento de la realidad. De hecho, si Su conocimiento fuese similar al nuestro, sí habría entonces una contradicción entre Su omnisciencia y nuestra libertad de elección.

Este es un buen lugar para agregar que respecto a este mismo verso: “Porque Mis pensamientos no son tus pensamientos y Mis caminos no son tus caminos”. El Alter Rebbe explica que la segunda parte está condicionada a la primera, dándole al verso un nuevo significado: ¿Cuándo tus pensamientos no son como los pensamientos de Dios? ¡Cuando tu camino no es el camino de Dios! Pero si tú, dentro de los límites humanos, emulas a Dios, entonces compartirás, dentro de los límites humanos, los pensamientos de Dios. En otras palabras, verás la realidad desde la perspectiva de Dios. Pero, si no sigues el camino de Dios, no serás capaz de entender lo que Dios hace con el mundo. A nivel personal, no serás capaz de entender la recompensa y el castigo que Dios te da en respuesta a tus acciones y nunca estarás en paz con Dios.

Sin embargo, como explicaremos más adelante respecto a la segunda parte de la enseñanza de Rabí Akiva, meditando para conocer a Dios, lleva eventualmente a entender por qué Dios maneja el mundo de la manera en que lo hace.

Ahora, el adjetivo “previsto” está escrito en forma pasiva. La misma forma de la palabra también se encuentra en un dicho similar de los sabios: “Todo es revelado y conocido para Ti”.9 El Maharal de Praga, el sabio de la Torá del siglo XVII, en su comentario de la Mishná titulado Derej Jaim, explica que la razón de la forma pasiva es que existen ciertas acciones que Dios no quiere ver, las acciones negativas. Y por eso, sabe de ellas pasivamente, sin ejercer activamente Su mirada sobre ellas. En otras palabras, no involucra Su voluntad a la hora de ver estas malas acciones.

Entendimiento: “Aunque es Concedida Libertad de Elección”

Este verso corresponde a la segunda letra del Nombre Havaiáh, la hei y a la sefirá de entendimiento.

En el Zohar, la libertad universal está asociada con esta sefirá. El “Mundo de la Libertad”10 es una frase que utiliza el Zohar para describir a la sefirá de entendimiento. Se refiere al “Mundo por Venir”, en donde los seres humanos serán liberados eternamente de la inclinación al mal y por lo tanto del juicio. Así, podemos comparar nuestra libertad de elección como una sombra proyectada desde el Mundo por Venir sobre nuestra realidad.11 En el Mundo por Venir la libertad absoluta es el resultado de que Dios eliminó nuestra mala inclinación, dejándonos libres para seguirlo a El sin ninguna inhibición. En nuestra realidad presente, la libertad de elección revela un nivel más alto del yo, en donde somos libres de escoger entre seguir nuestra inclinación negativa o ignorarla. Cuanto más se conecta y fortalece la persona a este nivel superior del yo, más vive en la conciencia del Mundo por Venir.

Belleza: “El Mundo es Juzgado con Bondad”

El Zohar afirma que la sabiduría y el entendimiento, o más genéricamente los principios paternos y maternos, están siempre unidos.12 Su unificación da nacimiento a los niños, representados por las facultades emotivas (las 6 sefirot desde bondad hasta fundamento) y la sefirá de reinado, que en la enseñanza de Rabí Akiva corresponden a la tercera y cuarta partes. Así, cuando unificamos las primeras dos partes del adagio de Rabí Akiva, “Todo está previsto, aunque, es concedida la libertad de elección”, merecemos dar nacimiento a la segunda mitad “Y el mundo es juzgado con bondad y todo va de acuerdo con la preponderancia de la acción”.

Maimónides explica que la tercera parte surge de manera verdaderamente lógica las primeras dos partes, y que la intención de Rabí Akiva es decir que a pesar de que Dios lo ve todo, la libertad de elección ha sido dada, y por lo tanto es algo bueno que Dios juzgue al mundo. Esto significa que, Dios está justificado en juzgar a la gente debido a que ésta posee libertad de elección.

No obstante, el juicio de Dios no es un juicio severo. Ambos, Maimónides y Rashi concuerdan aquí en que el significado es que Dios juzga al mundo misericordiosamente (la cualidad interna de la sefirá de belleza, la facultad emotiva central). A pesar de que el concepto de juicio se relaciona con el eje izquierdo de las sefirot (específicamente el rigor), considerado severo y fuerte, aun así, el juicio de Dios siempre tiende hacia el lado derecho, hacia la bondad. La bondad es conocida como “bueno.”

A medida que continuemos nuestro estudio, veremos que entre más enfoquemos nuestros pensamientos —los poderes intelectuales de sabiduría y especialmente entendimiento— en lo positivo, daremos nacimiento en mayor medida a sentimientos de que Dios juzga a todo con misericordia y bajo una luz positiva. El Rebe de Lubavitch decía a menudo una frase en idish: Tracht gut, vet sein gut, que capta esta idea, “Piensa bien e irá bien”.

Reinado: “Y Todo va de Acuerdo con la Preponderancia de la Acción”

Finalmente la cuarta parte del adagio de Rabí Akiva corresponde a la cuarta letra de Havaiá, la hei final, que representa la sefirá de reinado y el Mundo de Acción, presentando claramente un paralelo con la acción. Aun así, aprovecharemos la oportunidad par ir más profundo en el significado de esta parte final de la enseñanza.

De acuerdo con Maimónides, esta frase significa que la naturaleza de la gente puede únicamente cambiar a través de acciones repetidas.

El famoso ejemplo que Maimónides ofrece es el de una persona dando caridad. Si esta persona da una larga suma, digamos un millón de dólares de una vez, esto no necesariamente abrirá su corazón del todo (no producirá un cambio en su carácter). Pero, si la misma suma es repartida en montos más pequeños, de vez en vez, entonces el carácter de la persona cambiará y su corazón estará abierto siempre a la caridad.

En el Tania, el Alter Rebbe explica esto. A pesar de que el monto dado de caridad es mucho más pequeño, es el acto de dar lo que más cuenta. El hecho mismo de dar limpia la psique. Lo mismo es verdad para cualquier rasgo de carácter que una persona quiera arreglar. Se necesitan muchas repeticiones de una acción rectificadora para producir una huella, limpiando la psique. Inclusive, si una persona da una larga suma pero sólo una vez, no producirá una impresión fuerte. La repetición hace la diferencia.

El Alter Rebbe13 toma el principio de Maimónides y lo aplica universalmente. Explica que la psique del mundo entero es la Shejiná (la Divina Presencia). Desde la destrucción del Santo Templo y el exilio del pueblo Judío, la Shejiná ha caído y se ha cubierto con suciedad, por así decirlo,14 ya que la Shejiná es la Congregación de Israel. Para levantarla y restaurarla a su Gloria original se requiere de muchos actos de bondad.

Muchas veces la gente imagina que es posible que un sólo acto grande particular y extraordinario puede rectificar el mundo y traer al Mashíaj. Sin embargo, el Alter Rebbe está diciendo que en principio no existe esa posibilidad. Ya se han realizado y hemos presenciado grandes y sorprendentes actos de bondad que quebraron todas las barreras de la separación en el mundo, y todavía el Mashíaj no ha venido. La Shejiná será rescatada y extraída de la suciedad cuando predominen numerosos actos de bondad, incluso pequeños, realizados por muchas personas.15 Cada mitzvá singular, cada simple acto de bien, hasta el más pequeño, va limpiando la Shejiná cada vez más y cuando se llegue a la cantidad necesaria, la Divina Presencia será restaurada.

Entendiendo el predominio como una medida de la cantidad, concuerda con uno de los modelos Cabalísticos básicos, en el cual la sefirá de reinado corresponde a la cantidad:

Letra de Havaiá

sefirá

predicado

iud

sabiduría

esencia

hei

entendimiento

forma

vav

belleza

calidad

hei

reinado

cantidad

No obstante, hay comentarios que disputan la identificación de la palabra Hebrea que hemos traducido como “predominio” con cantidad. Más bien, argumentan que esta palabra ( רֹב , rov ) se refiere a cualidad.16 De acuerdo a este razonamiento la última parte de la enseñanza de Rabí Akiva debería ser traducida como “Y todo va de acuerdo con la calidad de la acción”. Naturalmente, ambos puntos de vista son válidos, ya que encontramos que en la Biblia esta palabra hebrea puede significar de manera variable “muchos” (cantidad) y “grande” (calidad).

 

Aquellos comentarios que relatan el impacto de la acción por su calidad ofrecen dos definiciones diferentes de esta palabra. La primera es que la calidad de un acto es mayor, en proporción a cómo va en contra de la naturaleza del nuestro carácter. En otras palabras, qué tan difícil fue sobrepasar la naturaleza innata para poder ejecutarlo. Esto se denomina itkafia en Jasidut, que significa subyugarse u someterse. Si ponemos atención, veremos que la interpretación de Maimónides también depende de la itkafia.

 

Sin no vamos en contra de nuestra naturaleza, incluso numerosos actos ejecutados miles de veces no cambiarán nuestro carácter (puede compararse a derribar una puerta abierta). En otras palabras, si la persona es tacaña por naturaleza (o sea así la creó Dios), dar una gran suma de dinero es muy, muy difícil. Por lo tanto, puede ser que con un sólo acto (dada su dificultad para dar), pueda ser juzgada favorablemente para siempre.

 

La segunda definición de calidad es proporcional a la cantidad de intención que una persona tiene al ejecutar un acto. El punto aquí no es si el acto es difícil de ejecutar porque va en contra de mis tendencias naturales, sino que me es difícil hacer las cosas con significado y convicción. Como los sabios dicen “Una mitzvá sin intención es como un cuerpo sin alma”. A pesar de que en definitiva la acción es lo principal, aun así el impacto de la acción depende de la experiencia interna.

 

Esta segunda definición de calidad se manifiesta en varias gradaciones y niveles. El Rebe de Komarna por ejemplo explica que una persona puede que tenga una intención intelectual cuando ejecuta un acto de bien, pero que carezca de excitación emotiva. La calidad más alta de un acto es cuando está hecho con excitación y humildad, la cualidad interna de la sefirá de reinado.

 

A pesar de que la interpretación de la cuarta parte del adagio que se relaciona con la calidad no calce con el modelo presentado previamente según el cual el reinado es una medida de cantidad, todavía se relacionan con la calidad de una “acción”, y el Mundo de Acción es el nivel de consciencia asociado con la sefirá de reinado.

 

Hasta ahora, hemos visto cómo la enseñanza de Rabí Akiva tiene la firma del Nombre esencial de Dios y ahora tenemos un modelo básico que se equipara en sus cuatro partes. El poder de analizar algo de esta forma, correlacionándolo con un modelo bien conocido (en nuestro caso las cuatro letras de Havaiá) es que podemos interpolarlo a otros modelos que comparten la misma estructura.17 En la próxima parte de nuestro estudio vamos a interpolar la mishná de Rabí Akiva con el calendario hebreo. Esto nos proveerá inclusive una idea más profunda en su significado y aplicación.

Basado en una conferencia del 8 de Iar, 5758 en Jerusalem


Notas:

1 Lo Que Usted Necesita Saber Sobre la Cabalá .

2 Jagigá 14b.

3 Por ejemplo: 1) La Torá llama a los sabios, a los hombres sabios de la congregación “los ojos de la congregación” (Números 15:24), 2) Uno de los dichos de los sabios es “¿Quién es sabio? El que prevé lo que va a suceder” ( Tamid 32a).

4 אם יסתר איש במסתרים ואני לא אראנו נאם ה' . Im isater ish vamistarim vaAní lo areno, neum Hashem . Nótese la explicación única de este verso por parte del Baal Shem Tov

5 בוחן כליות ולב . Bojén claiot valev.

6 Uno de los ejemplos más claros de que Dios conoce el futuro es del primer verso de las profecías de Jeremías: “Antes de que Yo [Dios] te formara en el vientre Yo te he conocido …”

7 En su obra legal, ver Hiljot Teshuvá, capítulo 5. En su Guía para los Perplejos, ver parte 3 capítulos 16 en adelante.

8 Isaías 55:8.

9 Berajot 17a, y demás.

10 Zohar II, 186a.

11 Interesante además, porque en la actualidad no estamos libres de nuestra inclinación negativa. En nuestra realidad, la libertad de elección genera la posibilidad de juicio Divino.

12 Ver Zohar III, 4a.

13 Igueret Hakodesh 21.

14 La Shejiná es en muchas maneras el símbolo del aspecto femenino de lo Divino. La metáfora de su caída entre otras cosas, implica que lo femenino no es capaz de jugar su propio papel. Esto es manifiesto en el estado caído de la realidad física en toda su estructura desde lo cósmico (la luz de la luna aparece y se desvanece) hasta lo nacional (el pueblo Judío depende de otras naciones para su bienestar, etc.) y hasta el personal (hombres y mujeres no son iguales).

15 En la terminología Jasídica, cada acto que limpia la Presencia Divina se denomina “unificación” ( יִחוּד , ijud).

 

16 Ver la obra del Lubavitcher Rebe Biurim Lepirkei Avot, pp. 176-7.

 

17 Para un ejemplo de cómo este método es utilizado por el Lubavitcher Rebe, ver Likutei Sijot, vol. 6, parshat Itro.


Parte 2

De Rabí Akiva al Calendario Hebreo

Hemos visto hasta ahora que las cuatro partes del adagio de Rabí Akiva corresponden simple y bellamente a las cuatro letras de Havaiá, el Nombre esencial de Dios.

Como siempre, nos gustaría descubrir niveles más profundos de significados en lo que estudiamos. Una de las herramientas más poderosas que la Cabalá nos ofrece para expandir nuestro alcance en la comprensión y estudio de un tema es la posibilidad de compararlo e intrapolarlo con diferentes modelos que comparten la misma estructura básica. En nuestro caso, vamos a comparar el modelo de cuatro partes de Rabí Akiva que ya tenemos con el modelo de doce partes del calendario Hebreo. Como veremos, esta comparación se hace posible por un principio importante enseñado por los primeros Cabalistas. Pero primero, es necesario decir unas pocas palabras de fondo acerca del calendario Hebreo.

 

A diferencia de los calendarios no judíos que son técnicos, el calendario Hebreo, en su forma ideal, es dinámico y cambiante. Por un lado es básicamente lunar. Sus 12 meses anuales están basados en la revolución de la luna alrededor de la tierra. Así que el primer día de cada mes es definido como el día en el cual aparece la luna nueva. Sin embargo, la Torá ordena que la suprema corte ( Sanhedrín) defina y santifique el primer día de cada mes únicamente luego de recibir el testimonio de testigos que físicamente vieron la luna nueva. Cuando el calendario era definido dinámicamente por testimonio, cada nuevo mes llevaba con en sí un sentido de renovación y el calendario entero era computado sólo un mes por adelantado. Esa era la frescura idealista presente en la demarcación Judía del tiempo durante los primeros siglos de la Era Común. No es de extrañar, por lo tanto, que uno de los tópicos más ricos en la Torá es el estudio del calendario.

 

Eventualmente, la suprema corte perdió su poder de judicial y su dispersión forzó a los sabios de ese tiempo (cerca del siglo VI E.C.) a computar el calendario centurias por adelantado, con únicamente la fecha aproximada computada para el principio de cada mes.

 

 

En la Torá, cada uno de los 12 meses posee un sentido sicológico asociado. Además, los meses corresponden a una miríada de modelos que también incluyen 12 elementos. Hemos escrito gran material acerca de estos sentidos en otros contextos. Para nuestros propósitos, permitámonos escribir los meses con unos pocos de sus correspondientes modelos en forma de cuadro:18

 
 

mes

Sentido

tribu

letra

Nisan

habla

Judá

ה

Iyar

pensamiento

Issajar

ו

Sivan

progreso

Zebulún

ז

Tamuz

vista

Rubén

ח

Av

oído

Shimón

ט

Elul

acción

Gad

י

Tishrei

tacto

Efraim

ל

Cheshvan

olfato

Menashé

נ

Kislev

dormir

Benjamín

ס

Tevet

indignación

Dan

ע

Shevat

consumo

Asher

צ

Adar

humor

Naftalí

ק

 
De hecho, de todos los hijos de Iaakov, Issajar fue el único cuya concepción involucró una mayor iniciativa. Su madre, Lea, en su deseo de incrementar el número de la descendencia de Iaakov (y el número de tribus), otorgó a su sirvienta Zilpá a su esposo como cuarta esposa. Para una mujer, el presentar conscientemente a otra mujer en su casa es algo muy difícil, tanto más en ese entonces cuando Zilpá había sido su sirvienta. Ahora, Zilpá llega a ser igual que su anterior patrona. Lea, quien tenía problemas para concebir, recibió mandrágoras de su hijo Rubén. Las mandrágoras son conocidas por incrementar la fertilidad, y Lea se las dio a su hermana Rajel, la esposa más amada de Iaakov, quien hasta ese entonces no había tenido hijos, para que en aquella noche fuese con Iaakov. Poco después, nació Issajar y Lea lo llamó por su nombre que significa “hay una recompensa”, expresando su gratitud a Dios por haberla recompensado por su iniciativa.
 
Es más, en la Cabalá, Lea es considerada el alma arquetípica relacionada con la sefirá del entendimiento.
 
Este sentimiento es encontrado después en relación con la tribu de Issajar, la tribu asociada con el mes de Iar. Cuando el pueblo Judío salió de Egipto, el líder o príncipe de esa tribu era Netanel ben Tzuar. Netanel significa “Dios otorgó”, o “Mandado por Dios”.
 
El nombre de su padre Tzuar proviene de la palabra que significa dolor o tribulación. Así el nombre completo, Netanel ben Tzuar, se relaciona con el dicho de los sabios que dice, “la recompensa está de acuerdo con los dolores soportados…”. ( לְפוּם צַעַרָא אַגְרָא , lefum tzaara agra ) o de acuerdo al esfuerzo realizado. En otras palabras, Dios le da (Netanel) una recompensa (Issajar) basada en el dolor (Tzuar) que fue soportada para poder lograr esa meta.
 
Finalmente, permítasenos agregar que cada mes también está asociado a una permutación de las letras del Nombre Havaiá. Como tiene cuatro letras, éstas pueden ser permutadas de 24 maneras. No obstante, debido a que una de las letras, la hei, está repetida, solamente 12 permutaciones son únicas. Estas 12 permutaciones de Havaiá corresponden a una correspondencia de uno a uno con los 12 meses. Es costumbre tener esta permutación en la mente cuando se dice la bendición del nuevo mes en la plegaria de musaf de rosh jodesh. La permutación de Havaiá correspondiente a Iyar es יההו .
 
Nuestros tefilín contienen el texto de los cuatro párrafos del Pentateuco que mencionan el mandamiento de tefilín. Existen dos métodos para ordenar éstos párrafos, uno de acuerdo con la opinión de Rashi, el otro de acuerdo con la opinión de su nieto, Rabeinu Tam. Por esta razón, muchos hombres judíos poseen y se ponen dos pares de tefilín, uno de cada tipo. Sin entrar en detalles, יההו , la permutación de Havaiá asociada con el mes de Iar corresponde al orden de los párrafos en el tefilín de Rabeinu Tam. Los tefilín de Rabeinu Tam, se considera que serán “los tefilín del Mundo por Venir”, el cual, que como notamos anteriormente, es un sinónimo de la sefirá del entendimiento.
 
 
Libertad de Elección a Lo LArgo del Año
 
Ahora que hemos identificado el mes de Iar con la segunda parte del adagio de Rabí Akiva, podemos intrapolar hacia adelante y hacia atrás. El mes previo a Iar, el mes de Nisán, entonces corresponde a la primera parte de la mishná “Todo ha sido previsto”. La tercera y cuarta parte corresponde a los meses de Sivan y Tamuz, respectivamente. Permitámonos explorar esta correspondencia también.
 
Como ya se ha notado, el éxodo de Egipto, el cual ocurrió en Nisán es un ejemplo del despertar de Dios desde arriba. Dios nos redimió del exilio no por mérito de nuestros actos pasados (no teníamos méritos para atribuirnos ser redimidos) sino únicamente porque El previó nuestro futuro, nuestra anuencia y devoción para recibir la Torá en el Monte Sinaí y para ser su pueblo escogido. Así, claramente Nisán corresponde a “Todo ha sido previsto”. Y entonces viene el mes de Iar, el cual tal y como explicamos corresponde al libre albedrío, depende de nosotros actuar apropiadamente “Sin embargo, la libertad de elección está otorgada”.
 
El mes de Siván corresponde a “El mundo es juzgado con bondad”. El bien es por supuesto la Torá (como dicen los sabios “La Torá es bien”, basados en el verso “Yo les he dado una buena enseñanza, no abandonen Mi Torá”21). Toda la realidad es juzgada de acuerdo con la ley de la Torá, la cual es llamada “el bien”. Por supuesto, Siván es el mes de la entrega de la Torá.
 
Otro punto para enfatizar es que a diferencia de otras mishnaiot que son parte de una serie de adagios dichos por un sabio en el tratado ( Avot), nuestra mishná no comienza con la introducción: “El solía decir…”. Una posible razón para esto es que nuestra mishná sea la continuación directa de la precedente de Rabí Akiva, que dice:
 
….Amado es el pueblo de Israel, pues a él se le entregó un objeto precioso; un amor mayor se les dio a conocer al habérseles otorgado ese artículo precioso, como el verso dice: “Yo os he dado una buena enseñanza, no abandonéis Mi Torá.”
 
Entonces ahí viene nuestra mishná, implicando que también esto es sobre el tema de la Torá y que una vez que la Torá ha sido dada, el mundo puede ser juzgado por ésta, y otra vez éste es un juicio misericordioso porque todas las leyes de la Torá son misericordiosas.
 
El mes de Tamuz es un mes de acción, el mes para actuar/vivir con los preceptos de la Torá que fueron dados en el mes previo de Sivan. La suspensión en hacerlo en el mes original de Tamuz que siguió a la Entrega de la Torá en el Sinaí fue resultado del pecado del Becerro de Oro y de la ruptura de las Tablas de la Torá (las cuales fueron dadas con la condición de que se hiciera).
 
Los primeros Cabalistas22 explican que los 12 meses del año corresponden sucesivamente a los tres Nombres de Havaiá.23 Por lo tanto, podemos continuar nuestra intrapolación de la mishná de Rabí Akiva hacia los 12 meses. El modelo completo queda así:
 

Mes

letra de Havaiá

parte de la mishná

Nisan

iud

Todo ha sido previsto

Iar

hei

Sin embargo, la libertad de elección es dada

Sivan

vav

El mundo es juzgado con bondad

Tamuz

hei

Y todo va de acuerdo con la preponderancia de la acción

Av

iud

Todo ha sido previsto

Elul

hei

Sin embargo, la libertad de elección es dada

Tishrei

vav

El mundo es juzgado con bondad

Jeshvan

hei

Y todo va de acuerdo con la preponderancia de la acción

Kislev

iud

Todo ha sido previsto

Tevet

hei

Sin embargo, la libertad de elección es dada

Shevat

vav

El mundo es juzgado con bondad

Adar

hei

Y todo va de acuerdo con la preponderancia de la acción

 
Libertad de Elección y el Mes de Iar
 
Nuestro primer paso para comparar la mishná de Rabí Akiva con el calendario es encontrar un punto común de referencia. Enfocándonos en la segunda parte de la mishná “Aunque es concedida libertad de elección”, recordemos que hemos explicado se corresponde con la primera hei de Havaiá y la sefirá de entendimiento o principio materno, uno de los tres poderes del pensamiento en el alma. A través de los 12 sentidos psicológicos que corresponden a los meses, el equivalente al entendimiento es el sentido del pensamiento asociado al mes de Iar. Esto nos servirá como nuestro punto inicial de referencia a partir del cual vamos a intrapolar el adagio de Rabí Akiva en el calendario Hebreo.
 
La implicación de encontrar este punto es que la libertad de elección corresponde a la sefirá de entendimiento, la cual corresponde al mes de Iar. Exploremos un poco más en este nuevo nivel de correspondencia.
 
La tribu asociada con Iar es Issajar.19 Issajar es destacada en la Biblia como la gente que posee una habilidad especial para entender las medidas del tiempo, lo que les dio una maestría especial para organizar el calendario, un rol especial que tuvieron en la suprema corte. En Hebreo, la relación entre pensamiento y el calendario es mucho más clara que en castellano, porque ambas palabras, “computación” o “matemática” ( חֶשְׁבּוֹן , jeshbón ) y “pensamiento” ( מַחְשָׁבָה , majshavá ) se derivan del mismo verbo ( חשב , jashav ). La expresión utilizada para denotar la preparación de un calendario es “cómputo del tiempo” ( חֶשְׁבּוֹן תְקוּפוֹת , jeshbón tkufot ). Existen muchos tipos de pensamiento, y el necesario para computar el calendario (el cual depende de la observación de la naturaleza con un ojo matemático), es el de tipo analítico asociado con la sefirá de entendimiento.
 
Uno de los versos más explícitos describiendo los dones especiales de Issajar dice “Y de los hijos de Issajar, aquellos que entendieron el tiempo”20 conectando así explícitamente a esta tribu (y el mes de Iar) con la sefirá de entendimiento. De hecho, como vimos antes, la libertad de elección corresponde a la sefirá de entendimiento, el asiento principal del pensamiento.
 
Ahora podemos identificar al mes de Iar como el mes del libre albedrío. Como tal, es el mes del despertar desde abajo, porque como lo veremos en un momento, la libertad de elección representa un despertar de lo mundano para cambiar su curso. Podemos capturar la esencia de este punto como: La iniciativa empieza con el sentido del libre pensamiento.
 
Expliquemos brevemente la correspondencia para el resto de los meses.
 
  • Av – "Todo ya ha sido previsto": alude a la destrucción del Templo el 9 de Av, probablemente el evento la más previsto, es decir, profetizado de la Biblia (de hecho fue previsto por Dios desde al primer día que Salomón completó la construcción del primer Templo).
 
  • Elul – "Sin embargo, la libertad de elección es dada": Y la libertad es otorgada para cambiar nuestras costumbres. El mes de Elul es el mes de la libertad de elección, el mes de la teshuvá (retorno a Dios y al camino de la Torá) antes de Rosh Hashaná en el cual recibimos la mejor oportunidad de todo el año para decidir arreglar lo que se necesita arreglar. Además, el valor de Elul ( אֶלוּל ) es 67, el mismo de “entendimiento” ( בִּינָה ), la sefirá que corresponde a la primera letra hei de Havaiá.
 
  • Tishrei – "El mundo es juzgado con bondad": Tishrei, que comienza con Rosh Hashaná, el Día del Juicio, es el mes del juicio. Por esa razón el signo zodiacal de Tishrei es libra, o las balanzas, simbolizando que toda la creación es juzgada por el Todopoderoso en este mes.
 
  • Jeshvan – "Y todo va de acuerdo con la preponderancia de la [buena] acción ": Y lo principal es la acción. Los Jasidim en especial están familiarizados con la noción de que a continuación de los días festivos de Tishrei, una vez que comienza Jeshvan, es el tiempo para la acción. Es costumbre para los jasidim pasar el mes de Tishrei con su Rebe. Al final de Tishrei y al principio de Jeshvan, el Lubavitcher Rebe despedía a sus jasidim con el verso “Y Iaakov salió al camino…”.24 Queriendo decir que tal como hizo Iaakov, es el momento de salir al trabajo.
Ahora, observando la tercera instancia de la correspondencia:
 
  • Kislev – Todo ha sido previsto: En el 25 de Kislev comienza Janucá, cuyas candelas miramos, pero no podemos utilizar su luz para provecho propio (una hermosa insinuación de que para mirar algo no se necesita la acción…). Se nos enseña en la Cabalá de que Kislev es el mes de los sueños, en los cuales se perciben de antemano eventos del futuro.
  • Tevet – Sin embargo, la libertad de elección es concedida: sin embargo se da libertad de elección: Janucá es el único día del calendario Judío que ocupa dos meses. Comienza el 25 de Kislev y termina el 2 ó el 3 de Tevet (dependiendo de la longitud de Kislev). Así, Janucá es el día festivo que realmente unifica las primeras dos partes de la mishná (y las sefirot intelectuales de sabiduría y entendimiento). Janucá de hecho es un día muy intelectual, marcando la victoria de la Torá sobre la filosofía Griega y su cultura,25 la victoria de la paradoja Divina ("Todo ha sido previsto, sin embargo la libertad de elección es dada") sobre la racionalidad humana pura (que puede aceptar una o la otra, pero no ambas simultáneamente).
La libertad de elección, a nivel de la sefirá del entendimiento está relacionada especialmente con el mes de Tevet del cual los sabios dicen: “El cuerpo disfruta el cuerpo”, insinuando que la calidez experimentada por marido y esposa cuando est án juntos es mucho más placentera en este, el mes más frío del año. En modelos Cabalísticos más avanzados, el cuerpo (la forma tangible bajo la cual se manifiesta la esencia de una cosa) corresponde a la sefirá del entendimiento.26 En el Zohar, el entendimiento es llamado “el cuerpo” en relación con la sefirá de la sabiduría (la cual es llamada “la fuerza vital”).27 Desde esta correspondencia, aprendemos un corolario importante ¡la libertad de elección está particularmente relacionada con el cuerpo! Esto es verdadero en ambos casos, en los cuales por un lado está la libertad de Dios al escoger a su pueblo elegido, el pueblo Judío, el cual el Tania explica que fue una selección del cuerpo Judío en particular. Por otro lado, también es verdadero el caso en nuestra libertad de elección, la cual es manifiesta particularmente porque tenemos un cuerpo físico. En otras palabras, la libertad de elección de Dios se enfoca en nuestro cuerpo físico, y la libertad humana de elección comienza con nuestro cuerpo espiritual. Nuestra libertad de elección origina en nuestros pensamientos, representados por la sefirá del entendimiento.
 
  • Shevat – El mundo es juzgado con bondad: Ya hemos mencionado que “lo bueno” se refiere a la Torá. Existen tres meses en los cuales la Torá fue entregada: Sivan, Tishrei, y Shevat. ¿Cómo es esto? La Torá Escrita fue otorgada a Moshe Rabeinu el 6 de Sivan, que celebramos en Shavuot. Luego de que Dios nos perdonara por el pecado del Becerro de Oro, Moshe Rabeinu subió otra vez a recibir las segundas tablas. El bajó desde el Monte Sinaí el 10 de Tishrei, en Iom Kipur. Así, en Tishrei la Torá Escrita fue dada una segunda vez. Finalmente, antes de su muerte, Moshe Rabeinu entregó el libro de Deuteronomio, el quinto libro del Pentateuco, en una serie de discursos. Moshe empezó entregando estos discursos el primer día de Shevat, 37 días28 antes de su muerte. Así el mes de Shevat es el mes en que se otorga el Libro de Deuteronomio.
  • Adar – Y todo va de acuerdo con la preponderancia de la [buena] acción: La bien conocida descripción de Adar es “Desde que comienza Adar, aumenta tu alegría”. Como los sabios nos cuentan, no existe alegría como la alegría de una mitzvá, por ejemplo, la alegría de ejecutar los mandamientos de Dios. Así, el mes de Adar está particularmente relacionado con la acción y la obra. Se nos enseña que la alegría más grande de Purim, el día festivo de Adar, es la preponderancia de nuestros actos de caridad, la más grande e inclusiva obra de la Torá, en ese día.
Al enfocarnos en las primeras palabras de esta descripción (desde que comienza Adar—aumenta,” la naturaleza de Adar, se explica en Jasidut simplemente como el aumento o incremento o preponderancia ( רִיבּוּי , rubui ) —el acto de aumento por sí mismo cultiva la alegría y el sentimiento de expansión del corazón. Esto va en paralelo a la parte final del adagio de Rabí Akiva de una manera muy bella. Así hemos visto cómo ésta mishná tan central abarca el año entero.

18 Ver nuestro sitio web más modelos paralelos.
 
19 Iar es el Segundo mes del año, contando desde Nisán, el primer mes del calendario Hebreo. El sentido de Nisán es el habla, o liderazgo. El pensamiento en muchos respectos precede al habla y al liderazgo.
 
20 I Crónicas 12:33.
 
21 Proverbios 4:2.
 
22 Shaarei Orá , puerta 5.
 
23 Estas tres instancias de Havaiá representan las tres instancias encontradas en la Bendición Sacerdotal: Que Dios ( Havaiá) te bendiga y te guarde. Que Dios haga brillar Su rostro sobre ti y te muestre gracia. Que Dios vuelva Su rostro hacia ti y te conceda paz (Números 6:24-26). Estas tres Havaiá poseen 12 letras juntas y son conocidas como “el Nombre de 12 Letras” en el Talmud y la Cabalá. Estas 12 letras también permutan para deletrear הָיָה הֹוֶה וְיִהְיֶה , haiá-hové-veihié, que significa “fue, es y será” uno de los significados más básicos del Nombre esencial de Dios.
 
24 Génesis.
 
25 Para artículos sobre este tema, ver nuestro sitio web.
 
26 Este es el modelo cuyos cinco elementos (raíz, alma, cuerpo, vestido y morada) corresponden a las 4 letras de Havaiá y al ápice de la iud. En este modelo, el cuerpo corresponde a la primera hei de Havaiá.
 
27 Este es el tema de Igueret Hakodesh 20 en el Tania.
 
28 37 es el valor numérico de “Abel” ( הֶבֶל , hebel ), el hijo de Adam muerto por su hermano, Cain.

Parte 3
 
Omnisciencia de Dios – Sacralidad de Dios
 
¿Cómo se explica en Jasidut la contradicción entre la omnisciencia de Dios y nuestra libertad de elección? La explicación se centra en el concepto de la sacralidad de Dios. Sacralidad [ver similitud entre las palabras sagrado, seguro, sacro, secreto la palabra hebrea sagur , “cerrado”] significa separación y diferencia categ ó rica; es decir, lo que sea que es sacro no comparte la misma realidad de lo que no lo es. Por ejemplo, la Torá nos ordena consagrar al sacerdote (es decir, hacerlo sagrado). La Torá explica que el sacerdote no puede ir y venir y actuar libremente como las demás personas. Más bien debe estar separado, en una categoría para sí mismo. Esto se expresa particularmente en que el sacerdote, cuando es sacro, se le permite comer de ciertos sacrificios y ofrendas que a otros no se les permite. En el lenguaje del Zohar “Sagrado' es una entidad en sí misma”. 29
 
La omnisciencia de Dios se origina en un aspecto de Su expresión que permanence separado, o trascendente de la creación. La Cabalá y el Jasidut distinguen entre las expresiones transcendentes e inmanentes de Dios. Su expresión trascendente es llamada “la luz que rodea todos los mundos”, o simplemente “luz circundante”. La palabra “luz” designa a la expresión o extensión que sale de algo, entonces implica que esto es sólo “una expresión” del ser esencial de Dios, no Su ser Mismo. La palabra “circundante” es también conceptual, refiriéndose no solo a la localización física de este aspecto de Dios, sino a su relación trascendente respecto a la realidad. 30 La expresión inmanente de Dios es llamada “la luz que llena todos los mundos”, refiriéndose otra vez a la relación existente entre este aspecto y la realidad.
 
Claramente, la sacralidad esencial de Dios y su separación categórica de la realidad es sinónimo de la luz que rodea todos los mundos. Cuando Dios ilumina la realidad con este aspecto de Su ser, Su conocimiento permanece separado y circunspecto, dejando intocable la realidad. Para entender mejor este concepto, traigamos una analogía científica. El Jasidut se avoca fuertemente en utilizar la ciencia para proveernos de analogías con las cuales podamos entender mejor la Torá.
 
Uno de los temas centrales de la física moderna es la medición y la posibilidad de medir sin afectar la entidad observada y el resultado del experimento. Cuando medimos, por ejemplo, la velocidad de un vehículo, no esperamos que la influencia infinitesimal que produce nuestro instrumento de medida afecte la velocidad del vehículo. Pero cuando medimos objetos muy pequeños, como un electrón, cualquier aplicación de energía externa, inclusive el monto infinitesimal requerido para medir su velocidad afectará de hecho el resultado.
 
Es interesante ver que este problema se ha extendido a casi todas las áreas del pensamiento moderno. Las pruebas con drogas, por ejemplo, requieren de un estudio de doble ciego, para evitar los efectos de las creencias de los doctores y los pacientes y el efecto placebo. La teoría del juego toma en cuenta el efecto de los observadores y su conocimiento de la estrategia de los jugadores.
 
En cualquier caso, la física moderna ha descubierto que el problema de la medición no es un problema técnico. Simplemente no podemos sustraer el efecto de los aparatos de medición de la medida en sí misma para obtener el resultado correcto. Se descubrió que el aparato de medición no es un observador externo objetivo, sino que está asociado de todas maneras con lo que está siendo observado. No puede ser sustraído, porque una vez que se introduce una medición se vuelve parte del experimento. 31
 
Esta situación refleja los principios inherentes de la luz de Dios que “rodea todos los mundos”. Tal como el aparato de medición, esta luz está intrínsecamente apareada y unida con cada cosa en la realidad. El iluminar cualquier aspecto de la realidad con esta luz es imponer un cambio en la realidad. Si Dios estuviese limitado al conocimiento obtenido por Su luz que “llena todos los mundos”, Su omnisciencia entonces determinaría nuestras acciones. Pero, la luz de Dios que “rodea todos los mundos” es categóricamente diferente y permanece trascendente. Si pudiésemos captar esta luz (o campo energético, si se prefiere), podríamos también ser capaces de observar la realidad de una manera completamente objetiva y no invasora, 32 nuestro entendimiento del universo y de sus leyes físicas sería completamente diferente.
 
Naturalmente, una gran parte de la luz que emana de la Torá (en hebreo, Torá se relaciona con la palabra orá , ?????? , que significa “luz”) es la luz circundante o abarcadora de Dios, permitiéndole a la persona que medita en su significado descubrir verdades que son todavía desconocidas a través de la observación directa de la realidad. En ninguna otra parte de la Torá esto está expresado más claramente que en la sentencia Divina: “Seréis sagrados, porque Yo soy sagrado”. Al ordenarnos ser sagrados, el Todopoderoso nos está dando verdaderamente el poder de compartir, hasta donde sea humanamente posible, Su omnisciencia con la cual El prevé todo. El corolario de esta afirmación es que un tzadik , un individuo sagrado, como el Todopoderoso, que puede ver desde un extremo del mundo al otro, sin embargo respeta y no interfiere con la libertad de elección de sus contemporáneos. 33
 
Omnisciencia y Janucá
 
Vimos antes que los dos meses compartidos por Janucá, Kislev y Tevet, se corresponden con las primeras dos partes de la enseñanza de Rabí Akiva: “Todo ha sido previsto, sin embargo la libertad de elección es dada”. Así, Janucá es en esencia la festividad durante la cual mejor podemos tratar de inmiscuirnos en la aparente paradoja de la omnisciencia de Dios y nuestra libertad de elección.
 
Como explicamos, la omnisciencia de Dios no contradice nuestra libertad de elección porque Su conocimiento de la realidad se obtiene desde Su luz circundante; la luz que como explicamos expresa Su santidad y trascendencia sobre la realidad. De esto surge que Janucá es el momento del año durante el cual debemos dedicarnos a experimentar la luz circundante de Dios.
 
Una de las leyes con respecto a las luminarias de Janucá es que no se debe sacar provecho alguno de ellas; su único propósito es que las observemos. Luego de encender las candelas de Janucá cada noche, decimos las palabras:
 
Durante de los ocho días de Janucá, estas candelas son sagradas y no nos está permitido hacer uso de ellas, sino sólo mirarlas…
 
Por esta razón, luego su encendido es apropiado pasar por lo menos media hora mirando su luz, enfocando nuestra intención en el Nombre sagrado, ??? , que representa la raíz de dos letras del verbo “mirar”, y la parte idiomática del verbo “prever”. 34 Es fácil de entender que meditar en la luz de las candelas de Janucá recibimos un destello (y mucho más que eso) de la luz circundante de Dios y del futuro. 35
 
Como mencionamos anteriormente, Janucá representa la victoria de la Torá sobre la filosofía y cultura griegas. El aspecto más denigrado hasta nuestros días de la cultura griega es su determinismo e inclusive su fatalismo ilustrado dramáticamente en la tragedia griega y filosóficamente en los escritos de Epicurio. 36 Cuando describen al Creador como el Movedor Primordial (el que hace la primera movida), los griegos estaban destacando Su luz inmanente (la luz que afecta a la creación y se inviste en ella, de ahí el adjetivo “Movedor”) y al mismo tiempo descartando Su luz trascendente, que está por encima de los mundos creados.
 
Por esta razón, la filosofía Griega no fue capaz de concebir la noción de que la Torá fuese una revelación de la luz trascendente de Dios y que la validez de sus mandamientos fuesen la máxima expresión de trascendencia de Dios y de su capacidad para regir y manejar la creación. 37 En este día, concentrarnos en la luz circundante durante Janucá, nos hace comprender que si no se incluye el conocimiento de la Torá y el reconocimiento de la existencia del Todopoderoso, hasta la ciencia moderna con todos sus logros todavía está trastabillando en la oscuridad y incapacitada de describir la realidad correctamente. 38
 
De la Sacralidad a la Pureza
 
Armados con la diferenciación Jasídica entre la luz trascendente de Dios y Su luz inmanente, volvamos a echar un vistazo a la primera parte del adagio de Rabí Akiva. Muchas traducciones lo ponen de la siguiente manera:
 
Todo ya ha sido previsto, Aun así , la libertad de elección es dada.
 
De hecho la palabra “aún así” únicamente aparece en la traducción española del hebreo original, sin embargo pareciese estar insinuada por el significado textual. No obstante, ¿acaso no habíamos explicado que la omnisciencia no contradice la libertad de elección? ¿Por qué poner la conjunción implícita “aún” entre las dos partes? La respuesta es que la luz trascendente de Dios y Su luz inmanente presentan una paradoja, las cuales hacen que muy en el fondo, omnisciencia y libertad de elección existan juntas como paradoja.
 
Puesto de otra manera, la omnisciencia representa un estado de eternidad, un estado sin cambio. La libertad de elección representa la posibilidad de cambio, su opuesto completo. Así, la luz trascendente de Dios representa Su naturaleza inmutable y eterna, 39 mientras que Su luz inmanente representa Su voluntad de experimentar, como si fuera, cambio. La luz inmanente de Dios es lo que El invierte en el mundo. Representa Su deseo de atravesar un proceso y de tomar un riesgo en la creación de la realidad; el riesgo de cómo saldrán las cosas, con la “fe”, por así decir, de que las cosas eventualmente serán para lo mejor (como Dios lo desea en la creación). Esta es una manera definitivamente sorpresiva de pensar en Dios, así que apliquémosla a nosotros mismos.
 
Hemos dicho que la razón por la cual la sacralidad -la luz trascendente de Dios compartida por individuos sagrados- no niega la libertad de elección, es porque no afecta a la realidad. Pero al ser incapaz de afectar la realidad tampoco la puede influenciar. Un individuo sagrado, pero que no afecta la realidad no puede ser una fuerza de cambio en el mundo. Y por más elevada que sea esa visión de la realidad tratando de no alterarla, claramente el mundo necesita ser rectificado y nosotros, el pueblo judío quienes como está escrito son todos tzadikim , 40 debemos empujarlo hacia una dirección positiva. Aunque mantenerse sagrado le permite a una persona aislarse de la realidad y no ser afectada por su negatividad, también lo priva de afectarla directamente. Para influenciar la realidad tenemos que ser capaces de interactuar con ésta de manera activa, tomar la iniciativa para cambia la realidad de las cosas.
 
Podemos entonces definir de manera simple a la libertad de elección como la posibilidad de un despertar (desde abajo) para cambiar las cosas. Cuando este cambio es para mejorar la libertad de elección, se le llama “pureza” ( ??????? , tahará ), basado en una enseñanza importante de los sabios que describe cómo Dios alienta a cambiar, y más todavía si el cambio es para mejorar:
 
Si uno viene para profanarse, le abren.
 
Si uno viene a purificarse, lo ayudan de lo Alto. 41
 
Así, la libertad de elección cuando es ejercitada para crear un cambio para mejor es llamada pureza. De hecho, en la Cabalá la unión jojmá y biná , de sabiduría y entendimiento, los principios masculino y femenino, se asemeja a la relación entre santidad y pureza.
 

iud

sabiduría

santidad

Todo ya ha sido previsto

hei

entendimiento

pureza

Sin embargo, es dada la libertad de elección

 
Si como judíos nos mantenemos sagrados y separados de la realidad (y por lo tanto a salvo de sus efectos adversos), no seremos capaces de tomar un papel activo para darle forma y mejorarla. Pero si nos enfrascamos con la realidad sin un sentido de lo que es puro y sagrado, caeremos bajo su influencia y eventualmente perderemos nuestro camino, y en vez de influenciarla seremos influenciados. Así, vemos que el ejercicio más firme de la libertad de elección es la opción de ser purificados y de purificar nuestro entorno.
 
Mencionamos anteriormente que el Zohar considera a la sacralidad una entidad por sí misma. Uno de los significados más simples de esta afirmación es que la no tiene un opuesto, lo verdaderamente sagrado no es lo opuesto de nada. Sin embargo, la pureza tiene un estado opuesto que en hebreo es llamado “mancha” o impureza ( ????? , tamé ). De hecho, existe un verso que las describe como opuestos: “¿Quién puede extraer lo puro de lo manchado? ¡Nadie!” 42 Entonces, para que haya libertad de elección tiene que haber estados opuestos entre los cuales escoger. Por eso, la elección sólo comienza por la pureza.
 
Basado en una charla dada en el 8 de Iar, 5758 en Ierushalaim

29Zohar III, 94b.
 
30De hecho, tal y como lo explicado en Jasidut, la luz de Dios que rodea todos los mundos está tan universalmente presente como la luz que llena todos los mundos. Además, la luz que rodea o circundante de Dios es descripta en el verso como: “Porque Yo lleno los cielos y la tierra” (Irmiahu 23:24). A pesar de que el verso utiliza el verbo “llenar”, se refiere a la luz trascendente circundante, presente universalmente.
 
31Para entender esta idea completamente, recomendamos el libro de Brian Greene, The Farbric of the Cosmos , particularmente el capítulo 4.
 
32Por supuesto, por definición la esencia de la luz trascendente de Dios es que no puede ser percibida, haciéndose muy difícil de imaginar de qué manera puede ser aprehendida físicamente. Además, una de las cualidades de esta luz es que ecualiza lo grande y lo pequeño, no sólo cuantitativa sino cualitativamente. En otras palabras, no es juiciosa.
 
33Ver el volumen de las primeras enseñanzas del Alter Rebbe, Ethalej Lozhnia , s.v. Lo ken avdee Moshe , (p. 1) con respecto al cuidado que un tzadik tiene de no revelar el futuro.
 
34Los sabios utilizan la expresión idiomática, prever y visionar, en una importante discusión que en muchas maneras tiene paralelos con la enseñanza de Rabí Akiva y nuestro estudio. Hagamos una traducción de esta discusión, dejando al lector realizar las conexiones apropiadas ( Jagigá 12a): 
Rav Iehuda dijo en nombre de Rav: “Diez cosas fueron creadas en el primer día, cielo y tierra, caos y confusión, luz y oscuridad, espíritu y agua, día y noche…” 
¿L a luz fue creada en el primer día? Sin embargo, la Torá dice: “Dios los puso a ellos [el sol y la luna] en el firmamento del cielo… Y fue la tarde y fue la mañana, cuarto día” (Génesis 1:17, 19). 
[La afirmación de Rav] sigue la enseñanza de Rabí Elazar, como Rabí Elazar enseñó que con la luz que Dios creó en el primer día uno puede prever (y ver) de un extremo del mundo al otro. Pero, cuando Dios vio la generación del diluvio y la generación de la dispersión, y se dio cuenta que sus acciones eran malvadas, La escondió, como dice el verso: “Y apartó de los malvados su luz” ¿Y para quién la guarda? Para los tzadikim [los individuos sagrados], para el futuro, como la Torá dice: “Dios vio que la luz era buena [en el sentido de bella, como en la enseñanza de Rabí Akiva]”. Un tzadik es “bueno”, como el verso dice: “Acerca del tzadik, di que es bueno”. Cuando Dios vio de que la luz fue confiada a los tzadikim se alegro, como dice el verso: “la luz para los tzadikim causa alegría”.
 
35El valor numérico de éste Nombre sagrado ( ??? ) es 21, el mismo de: “Yo seré” ( ???? ), el Nombre de Dios que denota el futuro.
 
36Tanto es así que un no creyente en la Torá es denominado genéricamente un Epicúreo.
 
37El Baal Shem Tov enfatiza que no sólo los mandamientos son una ilustración de la trascendencia de Dios y su habilidad de ejercer soberanía sobre la creación, sino que existen conductos para hacer posible la unión entre Dios y la creación. El enseñó esto al enfocarse en la similitud entre la palabra “precepto” u ordenanza ( ?????? , tzivui ) y la palabra “junto” ( ????????? , tzavta ).
 
38Ver más en nuestro artículo reciente, “Convirtiendo la Sabiduría de las Naciones” http://www.dimensiones.org/canales/vidmodrn/toraciencia/00toraciencia3.htm
 
39C omo lo expresa el verso: “Porque Yo, Dios, no he cambiado y ustedes los hijos de Iaakov no han cesado de ser.” (Malají 3:6).
 
40Ishaiahu 60:21.
 
41Iomá 38b, y demás.
 
42 Iob 14:4.
 
 

Aquellos comentarios que relatan el impacto de la acción por su calidad ofrecen dos definiciones diferentes de esta palabra. La primera es que la calidad de un acto es mayor, en proporción a cómo va en contra de la naturaleza del nuestro carácter. En otras palabras, qué tan difícil fue sobrepasar la naturaleza innata para poder ejecutarlo. Esto se denomina itkafia en Jasidut, que significa subyugarse u someterse. Si ponemos atención, veremos que la interpretación de Maimónides también depende de la itkafia.

Sin no vamos en contra de nuestra naturaleza, incluso numerosos actos ejecutados miles de veces no cambiarán nuestro carácter (puede compararse a derribar una puerta abierta). En otras palabras, si la persona es tacaña por naturaleza (o sea así la creó Dios), dar una gran suma de dinero es muy, muy difícil. Por lo tanto, puede ser que con un sólo acto (dada su dificultad para dar), pueda ser juzgada favorablemente para siempre.

La segunda definición de calidad es proporcional a la cantidad de intención que una persona tiene al ejecutar un acto. El punto aquí no es si el acto es difícil de ejecutar porque va en contra de mis tendencias naturales, sino que me es difícil hacer las cosas con significado y convicción. Como los sabios dicen “Una mitzvá sin intención es como un cuerpo sin alma”. A pesar de que en definitiva la acción es lo principal, aun así el impacto de la acción depende de la experiencia interna.

Esta segunda definición de calidad se manifiesta en varias gradaciones y niveles. El Rebe de Komarna por ejemplo explica que una persona puede que tenga una intención intelectual cuando ejecuta un acto de bien, pero que carezca de excitación emotiva. La calidad más alta de un acto es cuando está hecho con excitación y humildad, la cualidad interna de la sefirá de reinado.

A pesar de que la interpretación de la cuarta parte del adagio que se relaciona con la calidad no calce con el modelo presentado previamente según el cual el reinado es una medida de cantidad, todavía se relacionan con la calidad de una “acción”, y el Mundo de Acción es el nivel de consciencia asociado con la sefirá de reinado.

Hasta ahora, hemos visto cómo la enseñanza de Rabí Akiva tiene la firma del Nombre esencial de Dios y ahora tenemos un modelo básico que se equipara en sus cuatro partes. El poder de analizar algo de esta forma, correlacionándolo con un modelo bien conocido (en nuestro caso las cuatro letras de Havaiá) es que podemos interpolarlo a otros modelos que comparten la misma estructura.17 En la próxima parte de nuestro estudio vamos a interpolar la mishná de Rabí Akiva con el calendario hebreo. Esto nos proveerá inclusive una idea más profunda en su significado y aplicación.

Basado en una conferencia del 8 de Iar, 5758 en Jerusalem

 

Notas

1 Lo Que Usted Necesita Saber Sobre la Cabalá .

2 Jagigá 14b.

3 Por ejemplo: 1) La Torá llama a los sabios, a los hombres sabios de la congregación “los ojos de la congregación” (Números 15:24), 2) Uno de los dichos de los sabios es “¿Quién es sabio? El que prevé lo que va a suceder” ( Tamid 32a).

4 אם יסתר איש במסתרים ואני לא אראנו נאם ה' . Im isater ish vamistarim vaAní lo areno, neum Hashem . Nótese la explicación única de este verso por parte del Baal Shem Tov

5 בוחן כליות ולב . Bojén claiot valev.

6 Uno de los ejemplos más claros de que Dios conoce el futuro es del primer verso de las profecías de Jeremías: “Antes de que Yo [Dios] te formara en el vientre Yo te he conocido …”

7 En su obra legal, ver Hiljot Teshuvá, capítulo 5. En su Guía para los Perplejos, ver parte 3 capítulos 16 en adelante.

8 Isaías 55:8.

9 Berajot 17a, y demás.

10 Zohar II, 186a.

11 Interesante además, porque en la actualidad no estamos libres de nuestra inclinación negativa. En nuestra realidad, la libertad de elección genera la posibilidad de juicio Divino.

12 Ver Zohar III, 4a.

13 Igueret Hakodesh 21.

14 La Shejiná es en muchas maneras el símbolo del aspecto femenino de lo Divino. La metáfora de su caída entre otras cosas, implica que lo femenino no es capaz de jugar su propio papel. Esto es manifiesto en el estado caído de la realidad física en toda su estructura desde lo cósmico (la luz de la luna aparece y se desvanece) hasta lo nacional (el pueblo Judío depende de otras naciones para su bienestar, etc.) y hasta el personal (hombres y mujeres no son iguales).

15 En la terminología Jasídica, cada acto que limpia la Presencia Divina se denomina “unificación” ( יִחוּד , ijud).

16 Ver la obra del Lubavitcher Rebe Biurim Lepirkei Avot, pp. 176-7.

17 Para un ejemplo de cómo este método es utilizado por el Lubavitcher Rebe, ver Likutei Sijot, vol. 6, parshat Itro.

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