Akvá

Akvá
 
Este Nombre de Dios secreto nunca aparece explícitamente en el texto de la Biblia, aunque sí lo encontramos “codificado” en las letras iniciales ( rashei teivot ) y la letras finales ( sofei teivot ) de las palabras, etc., de los versos de la Torá. Akvá se pronuncia de esta manera y se escribe א-ה-ו-ה , alef-hei-vav-hei .
 
En Cabalá está asociado con la sefirá de daat (en particular con el “lado derecho”, que es el poder concentrado de la mente de despertar el amor en el corazón) o a veces con las sefirot de iesod (el poder del tzadik iesod olam [el justo fundamento del mundo] de conectar los cielos y la tierra, como explicaremos). Así, como daat está oculto dentro de las sefirot de keter hasta maljut , el Nombre Akvá está oculto en la Torá.
 
Este Nombre es llamado a veces “el Nombre de Dios de la bondad”, porque su valor numérico es igual al de la palabra “bueno” ( טוב , tov = 17). Es la luz primordial del primer día de la creación con la que Hashem “vio” que era “bueno” y la ocultó en la Torá para ser revelada al mundo (a las almas justas de Israel) en el futuro.
 
Aparece por primera vez en la Torá en el verso inicial: “En el comienzo creó Elokim los cielos y la tierra”. Las letras iniciales de las cuatro palabras et hashamaim veet haaretz , “los cielos y la tierra” forman Akvá . Las palabras precedentes “Hashem Creó” = 289 = 17 2 . De esto aprendemos que el propósito de la creación es, en general, manifestar Su infinita bondad Divina en la realidad, y en particular, combinar y unir los dos reinos creados “cielos” y “tierra”, el reino espiritual y el reino físico.
 
En la Torá, “bueno” se relaciona con el poder de “pegar” “adherir” (como lo declara el profeta: “dijo apegarse es bueno” [Ishaiahu 41:7], el poder de unir dos estados del ser. El Baal Shem Tov, cuyo nombre significa literalmente “el dueño del buen Nombre”, vino al mundo para revelar el poder Divino de este Nombre. De hecho, cada una de las tres palabras son múltiplos de 17 (Baal = 102 = 6 x 17; Shem = 340 = 20 x 17; Tov = 17).
 
Nos enseñó que la máxima manifestación del alma sagrada de Israel es su capacidad de estar “en los cielos” y “en la tierra” simultáneamente y de esta manera sirve como un “puente” Divino para conectar y traer la luz del cielo a que brille abajo en la tierra. La frase (en Idish) que utilizó el Baal Shem Tov para este estado ideal del ser es in velt ois velt , “en el mundo y fuera del mundo” simultáneamente).
 
El Nombre oculto de Hashem Akvá se asemeja mucho al Nombre esencial Havaiá. Se escriben igual salvo por la primera letra iud en vez de alef ( iud = 10, alef = 1 = iud en mispar catán , “numeración pequeña”).
 
Cuando cada letra de Havaiá (nombre que en particular se relaciona con la sefirá de jojmá ) se eleva al cuadrado (100 más 25 más 36 más 25) el resultado es 186 que equivale a makom , literalmente “lugar” o “espacio” (el “lugar” general y abstracto de toda la creación), palabra utilizada por los sabios para referirse a Hashem.
 
Cuando se aplica la misma función al Nombre Akvá (que se relaciona en particular con la sefirá de daat ) el resultado es 87 (1 más 25 más 36 más 25) que equivale a blimá , el término utilizado por la Torá para el “espacio” o “vacío” en el cual fue creado el mundo, como dice el verso: “El sostiene la tierra en blimá ” (Iov 26:7). Esta frase = 913 = Bereshit , “en el comienzo”, la primera palabra de la Torá.
 
Cuando esta función se aplica al tercer Nombre esencial de Hashem de cuatro letras, Ekié (“con el cual se reveló a Moshé en la zarza ardiente” y en particular se refiere a la sefirá de biná ), el resultado es 151 (1 más 25 más 100 más 25) que equivale a haolam , “el mundo”.
 
Entonces, los tres Nombres (en su orden “natural” de jojmá-biná-daat ) juntos se pueden leer como “el lugar del mundo es el vacío [Divino]”, macón haolam blimá = 424 = Mashíaj Ben David , que viene al mundo para revelar este misterio Divino que “no hay un lugar [incluso el vacío de la creación] vacío de Ti”
 
En at-bash , el Nombre Akvá se transforma en tav-tzadik-pei-tzadik , que equivale a 660 = “Bendito eres tu Havaiá ”, con lo que comienzan todas las bendiciones a Hashem. El poder interior de reconocer a Hashem como la fuente de toda bendición y materializarla es el poder de daat (el poder del Nombre Akvá para traer la bendición de los cielos a la tierra)
 
Akvá tiene 4 formas de deletrear sus letras o deletreos completos (136, 143, 154, 163) que se corresponden a otros tantos deletreos completos del Nombre Havaiá , (45, 52, 63, 72), en total 232 más 596 = 828. EL valor promedio de cada par, o sea 828 dividido 4, es 207. Este número es la guematria de 4 palabras muy significativas: or - “luz”, raz – “misterio”, ein sof – infinito, adón olam – “Dueño del Universo”.
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