Parte 2a LA MEDITACIÓN PUEDE CAMBIAR NUESTRA VIDA

SEGUNDA Charla parte a del Seminario Beit Jabad Barcelona, España, Noviembre 2018 – Kislev 5770

DE LA CREACIÓN A LA REDENCIÓN DEL RABINO ITZJAK GINSBURGH

Importante para participar de la cuarta revolución de la Torá para todos los Pueblos del Mundo

A. LOS SEIS PRECEPTOS PERMANENTES

De cómo cumplir “Puse a Hashem frente a mí siempre”. Ahora vamos a hablar de la meditación, cómo puede cambiar nuestra vida para bien, enriquecer nuestras vidas, y qué es meditación. Como dijimos antes, uno de los motivos dados para la creación del mundo es que la criatura sea conciente del Creador.

Y volvernos concientes del Creador es a través del pensamiento, el poder del pensamiento, y dirigir y focalizar el pensamiento de la manera apropiada. También sabemos que en la Torá hay 613 preceptos que fueron para el Pueblo judío. Uno de los comentarios más importantes del código de la ley judía, el Shulján Aruj, explica ya en la primera instrucción de ese código de leyes, que la forma de lograr “ser constantemente conciente de estar frente a Di-s”, es cumplir con esos seis preceptos continuos.

¿Cuáles son?

Las Tres partes de la Fe Primer precepto: Creer en un solo Dios, que Di-s es el Creador, que Di-s tiene Providencia Divina sobre todo lo que sucede en nuestra vida y en todo lo que creó. Este es el primero y es continuo, cada momento de nuestra vida debemos ser concientes de esa verdad. Segundo Precepto: No caer en el error de pensar y creer que hay otras fuerzas en la naturaleza que controlan nuestras vidas.

Esto significa en la práctica no creer en dioses extraños, porque todo aquello que creemos que es un factor de control en nuestras vidas, es considerado un “dios extraño”. Toda cosa a la que una persona otorga un supuesto control sobre su vida, es un dios extraño.

Si la persona piensa que su éxito, incluso las transacciones comerciales, se debe a alguna causa física o algo que ha hecho, nosotros decimos que de una forma muy refinada, es como adorar ídolos, porque no comprende que si tiene éxito eso es un regalo del Dios Uno. Nuevamente, el segundo precepto continuo en cada instante de nuestra vida es no creer en dioses extraños. Dioses extraños significa no creer en fuerzas extrañas de la naturaleza o en mi vida. Nada controla mi vida excepto el Dios Uno.

Estas son las partes positiva y negativa o prohibida de un mismo principio de creer en Di-s. Tercer Precepto: Luego viene el acto supremo de unificación de Di-s, la declaración que cada judío proclama como mínimo dos veces al día: Shemá Israel Hashem Elokeinu Hashem Ejad, “Oye Israel, Di-s es nuestro Di-s, Di-s es Uno”. Y es muy significativo saber que uno de los más grandes sabios de las generaciones recientes, [Rabi Jaim Iosef David Azulai] en una época de buenas relaciones con los no judíos justos, sugirió y enseñó que incluso si no eres judío, debes recitar y meditar este verso de la declaración de fe en un absoluto único Di-s.

¿Qué quiere decir un Di-s?

No es simplemente creer en Di-s como lo establece el primer precepto y que Su providencia controla nuestras vidas. El tercer precepto es creer que es absoluta e indivisiblemente uno, es uno sin igual, su unidad es única, no existe otra unidad como la Suya. Esta es la proclamación fundamental de nuestra fe “Oye Israel Havaiá es nuestro Elokim Havaiá es Uno”.

Y mucho más aun, este pensamiento es una gran innovación, dado que el versículo dice “Escucha Israel”, de todas maneras, nuestros sabios enseñaron que es un pensamiento universal, que se puede aplicar incluso a un no judío.