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MIRA LO QUE LEGISLA EL RAMBAM:

Para entender en profundidad lo que significa la klipá, la impureza y oscuridad de esta fecha hace 800 años el Rambam nos trae basado en la Torá escrita, la Torá oral, es decir el Talmud y la halajá, los Profetas y la historia conocida por todos, los motivos y las verdades que tienes que saber para explicarte y explicar a los demás cómo alejarse del mal y la mentira, y cómo traer al Mashíaj Verdadero.

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Las Siete Luces Del Zohar

LAS SIETE LUCES DEL ZOHAR

De una clase del congreso del movimiento Derej Jaim, “Sendero de Vida”, 5 de Nisan 5772

En el libro sagrado de Zohar está dicho en la parashá Tzav (en la traducción): “Rabí Jizkiá solía sentarse frente a Rabi Eliezer. Le dijo: ‘¿Cuántas luces se crearon antes de que el mundo fuera creado?’ Le dijo: ‘Siete, y ellas son: luz de Torá, Luz de Guehinom, luz de Gan Eden, luz de Trono de Gloria, luz de Templo Sagrado, luz de retorno, la luz del Mashíaj’”.

Crear un mundo nuevo

El Rebe de Lubavitch se ocupó de las palabras escritas en esta cita del Zohar, continuando las explicaciones de su padre rabi Levi Itzjak, y preguntó ¿cuál es la importancia de saber cuáles luces se crearon antes de que se creara el mundo? “¿en qué afecta al servicio de la persona y su tarea en el mundo?” Y la respuesta: “Por cuanto que la tarea del judío de estudiar Torá hace que el mundo siga existiendo… El servicio del judío tiene que ser similar y un ejemplo del acto de Dios en la Creación del Mundo”. Es decir. Nuestro cometido es “crear el mundo” de nuevo, y para esto tenemos primero que ocuparnos en esas siete luces, en especial en relación a la redención que es la finalidad de la creación del mundo y su perfeccionamiento.
Explicaremos brevemente de qué se tratan esas luces en tanto siete áreas-asuntos en que tenemos que ocuparnos hoy en día en relación a nuestra orientación de “crear el mundo de nuevo” en nuestra Tierra Sagrada. Una nueva realidad, una nueva sociedad, el Reino de Israel. Primero tenemos que crear siete luces y luego tomarlas e incorporarlas dentro de la realidad, y así llegar a una eventual rectificación, “muy rápido correrá su palabra.” [Tehilim 147:15]

La Torá de la Bondad y la Emulación de la Torá

La primera luz es la “luz de Torá”, es la luz de Jesed, la bondad, como la primera aparición de la palabra luz [אור , or] en la creación del mundo en el primero de los Seis Días de la Creación. La Torá es “Torá de Bondad”, y cuando nos ocupamos en la Torá debemos hacerlo con la conciencia de llevarla a los demás, e iluminar con la Torá el sendero de todo el pueblo de Israel, “Torá Or”, “Torá Luz”. Cuando hablamos de la Torát Jesed, la Torá de Bondad, tiene unun lugar especial Torat haJasidut, el Jasidut, que tal como lo dice su nombre, revela esa fuente de luz en la Torá que viene a beneficiar a todos.

La segunda luz es “la Luz de Guehinom”, [del Infierno] que corresponde a la cualidad de guevurá, “rigor”, y al segundo día de los Seis Días de la Creación (cuando se creó el Guehinom). A primera vista es difícil entender cuál es la luz que hay en el Guehinom (porque está claro por su contexto no se trata de un fulgor de fuego, sino de un resplandor que alumbra)? La explicación es que no se trata sólo de la construcción de un sistema de coerción y castigo compulsivo, sino de un sistema de leyes de acuerdo con la Torá. Tenemos que preparar un sistema completo y amplio de leyes de la Torá y la Halajá en todos los ámbitos de la vida, de forma que permita el gobierno del estado totalmente de acuerdo con la Torá, donde el desafío es que la Torá no se vea como algo amenazante (del Guehinom) sino conectado con el lado de la bondad de la Torá –con la unión de la parte revelada y la parte oculta- y así también iluminará su lado de rigor.

La Tierra de Israel como un Gan Eden [Paraíso]

La tercera luz es la luz de Gan Eden, (Jardín del Edén) correspondiente a la sefirá de Tiferet y el tercero de los Seis días de la Creación (cuando se reveló la tierra seca y se crearon las plantas). ¿Cómo creamos un Gan Eden hoy en día? Toda la Tierra de Israel está a nivel de Gan Eden, “un buen obsequio” que Hashem da a Su Pueblo Israel. El asentamiento en la Tierra de Israel, la construcción de poblaciones y el florecimiento del desierto, es una tarea que revela la luz del Gan Eden en este mundo.

La conexión entre el Pueblo de Israel y la Tierra de Israel, subir a la tierra y asentarse en ella, es una parábola del pareja del novio y la novia, donde “su interior está pleno de amor de las hijas de Ierushalaim”. La Tierra está “plena” de muchos judíos a lo largo y ancho (todos los puntos de asentamiento son “Hijas de Ierushalaim”), y todo de acuerdo a la luz de Torá (la luz del Jesed que acompaña a todas las luces que siguen).

El Trono de Gloria

La cuarta luz es la luz de Trono de Gloria, Kisé Hakavod, correspondiente a la sefirá de Netzaj. El Trono de Gloria es el origen de las Almas de Israel, todas “incrustadas debajo del Trono de Gloria”, un semblante similar al del patriarca Iaacov gravada en el Trono de Gloria, donde la continuidad del árbol genealógico desde Iaacov- Israel nuestro patriarca hasta cada uno de los judíos hasta el día de hoy se expresa en la eternidad del pueblo judío, “La Eternidad de Israel no mentirá”.

La Revelación de la Luz de Trono de Gloria es una rectificación pública fundamental de la cuestión de quién es judío y el fortalecimiento de la identidad judía. Así por ejemplo, podría ser que llegó el tiempo de reunir y ordenar los “libros genealógicos”, la lista de la genealogía de los millones de Hijos de Israel, donde para cada uno hay un lugar especial en la trama del pueblo judío, incluyendo los conversos justos [guerei tzedek] para los que hay un lugar honorífico (como el rey David que viene de descendientes de conversos), luego de aclarar qué es una conversión verdadera de acuerdo a la halajá.

La Luz de Beit Hamikdash – Acontecimientos Públicos

La quinta es la luz de Beit haMikdash, el Templo Sagrado, correspondiente a la sefirá de Hod, “resplandor”, como dicen los sabios de bendita memoria “y el Resplandor, es el Beit Hamikdash”. ¿Cómo brillan hoy en día las luces de Beit Hamikdash? El Beit Hamikdash es el “Sitio del encuentro” de todo el pueblo de Israel que vienen a servir a Dios, como subir a pie a Ierushalaim en las tres festividades y la ofrenda del Korbán Pesaj, “el sacrificio de Pesaj”. Por eso el Templo se llama desde su comienzo “Ohel Moed”, la tienda del encuentro”, el lugar donde se encuentran y reúnen todos juntos. En el Santuario hay una “atmósfera” adecuada para una reunión como esta, buena música (el canto de los Levitas) y también comida y bebida (todo guardado con pureza).

La revelación de la luz de Beit Hamikdash hoy en día son las reuniones públicas en las que se reúnen muchos judíos alrededor del eje central de la Torá y la Santidad. Lograr organizar eventos exitosos y alegres de ese tipo, es el brillo de la luz de Beit Hamikdash (y un ejemplo práctico de esto es la “Vuelta de los Portales”, Sivuv Shearim, donde se congregan miles de judíos cada Rosh Jodesh, el principio del mes, para rezar y alegrarse frente a los portones del Monte del Templo). Aquí tenemos un desafío especial, que el Santuario no se perciba como algo disuasivo sino como algo que tiene mucha luz y alegría.

Luz de Retorno y la Luz del Mashíaj

Las dos últimas luces que trae el Zohar son la Luz de Teshuvá, (retorno) y la luz del Mashíaj. A pesar de que la luz de Teshuvá está escrita antes, de acuerdo al orden de las sefirot es la séptima luz, correspondiente a Maljut. Y en nuestro tema, es importante subrayar que no se trata sólo de la Teshuvá de muchas personas individuales, sino del retorno a nivel de sociedad, donde muchos judíos se unen y se asocian para actuar juntos en asuntos de dominio público comunitario de acuerdo con la Torá. No sólo la observancia del Shabat, cashrut y pureza familiar, cada uno en el ámbito familiar, sino una fuerte voluntad de rectificar todo el mundo de la acción para que funcione de acuerdo con la Torá, a nivel de comunidad y sociedad, e incluso a nivel de estado.

La expresión “La Luz del Mashíaj” –y no “luz de Mashíaj” como está dicho en el resto de las luces- enseña que en el Mashíaj la luz es algo “esencial”, propio. No sólo que el Mashíaj tiene luz sino que todo el tema del Mashíaj es iluminar. La luz del Mashíaj corresponde a la sefirá de Iesod, la sefirá que reúne todas las luces que están por encima de ella (desde jesed hasta hod), las congrega en un orden correcto y las reúne con la tierra (Maljut), es la unión de los cielos y la tierra, “porque todo en los cielos y la tierra”. Así el rey Mashíaj es quien logra tomar todas las luces anteriores, luz de Torá, luz de Guehinom, luz de Jardín del Eden, luz de Trono de Gloria, luz de Beit Hamikdash, y unirlos a la tierra, a la realidad física de la sociedad que se despierta desde abajo con la luz de teshuvá. La capacidad del Mashíaj de hacer esto proviene del hecho que su raíz está por encima de todos, como se dice sobre él: “Y muy sublime, elevado y ennoblecido”.

La Conciencia Mesiánica

Después de Guimel Tamuz

En el apogeo de su campaña para elevar el grado de comprensión y conciencia del tema de Mashíaj y todo lo que significa, el Rebe de Lubavitch, Rabí Menajem Mendel Schneerson se enfermó y desapareció de nuestra percepción. Su ausencia en el reino físico creó un enorme vacío, dejando a cientos de miles de sus seguidores alrededor de todo el mundo reflexionando acerca de cómo continuar la tarea de la vida del Rebe sin su consejo constante y tangible.

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Mashíaj y el Liderazgo Judío

La Chispa de Mashíaj en el Alma Judía

De todas las enseñanzas transmitidas por el Baal Shem Tov, quizás no existe ninguna tan importante o esencial como los conceptos: 1) que El alma judía “es una parte de Di-s de lo alto” y 2) que Cada alma posee una chispa del Mashíaj. La Cabalá y el Jasidut otorgan cinco niveles o gradaciones al alma. Estos niveles se basan en las antiguas fuentes del Midrash: El “alma inferior” (nefesh) está relacionada con el comportamiento y la acción; el “espíritu” (ruaj) con las emociones; el “alma interior” (neshamá), con la mente; “viviente” (jaiá), se refiere al puente que existe entre el primer instante de consciencia interior y su origen supraconsciente; “único” (iejidá), a la unión absoluta del alma con Di-s, que se manifiesta por medio de la fe pura, la devoción absoluta y la aptitud continua de estar dispuesto a sacrificar la vida por Di-s.

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El Secreto Del Shalom

SIGNIFICADO DE LA RAÍZ שלם
Hablar de paz en tiempo de guerra

Nos encontramos ahora en un momento de tensión en Israel, la guerra en la Franja de Gaza (perteneciente a la Tierra de Israel completa). Siempre es bueno hablar del shalom, la paz, pero en este momento en especial hay que hablar de la paz, entender que es el shalom verdadero. Seguir leyendo El Secreto Del Shalom

Parte 33: Esperando al Mashiaj

Esperando al Mashiaj

Los interrogantes más esenciales de la vida se pueden sintetizar en una pregunta general: ¿Porqué todavía no ha llegado el Mashiaj?

Este es posiblemente el tema fundamental que enfrenta el hombre de hoy. Desafortunadamente existe una tremenda confusión alrededor de este tópico, ya que no hay una verdadera valoración de la importancia que tienen para la fe judía elementos básicos como el Mashiaj y la era mesiánica que lo acompañará, o peor todavía se desconocen completamente. Incluso entre aquellos que sí lo saben, se asume en general que la llegada del Mashiaj no es algo por lo que necesitemos preocuparnos o tratar activamente de acelerar.

El objetivo de este artículo es discutir en detalle y refutar los motivos de estas concepciones equivocadas.

En este punto vale confirmar que la creencia en Mashiaj, su llegada inminente y nuestro deber de acelerar su arrivo son facetas esenciales de la creencia judía.

Esto es así porque el mensaje del Mashiaj es que el mundo no es perfecto, y su imperfección no es sólo el resultado de una pocas fallas menores, sino que hay algo fundamentalmente erróneo, incongruente y anómalo acerca de la misma estructura del mundo material. Existe una visión de cómo Di-s creo el mundo, y no es la que vemos en la realidad fisica.

Creer en Mashiaj es la expresión de nuestro rechazo radical a aceptar la realidad tal como es, una audaz negativa a estar satisfecho con el orden presente, y esto proviene de la visión de un mundo perfecto descripto en la Torá. De esta manera el advenimiento del Mashiaj es el cumplimiento de la promesa de la Torá de que este mundo puede, debe ser y en definitiva se convertirá en una morada para Di-s. La era mesiánica es la respuesta a todos los problemas, ya que estos provienen de una percepción errónea que será corregida con la llegada del Mashiaj.

Este es un tema crucial para la persona interesada, no es una aspiración abstracta hacia la que apuntamos en la lucha por la vida, sino que es una necesidad básica, un imperativo humano. El hecho de que el Mashiaj no ha llegado todavía es causa de una grave preocupación, el enigma que hay detrás de su retrazo debe ser resuelto.

Todas las demás ansiedades personales se pueden resumir en esta. La medida de cuánto una persona está ocupada en sus necesidades y problemas propios, es una indicación inversa de la seriedad con que los toma. En otras palabras, al no generalizar sus preocupaciones personales en un concernimiento hacia la angustia de la humanidad, está atestiguando que sus problemas no lo afectan tanto como para motivarlo a eliminar la causa subyacente que les dan origen. Se contentará con poner un vendaje temporario para aliviar su dolor momentáneamente y continuar con su vida.

Pero si universaliza el espectro de sus preocupaciones en el tema general de la llegada del Mashiaj, está demostrando su deseo de encarrilar la realidad, incluso la suya propia, de una vez para siempre.

Al estar ansiosos por esta tardanza aceleramos su llegada, como declara repetidamente el Rebe de Lubavitch, si hubieramos querido verdaderamente que venga, el Mashiaj ya hubiera llegado hace mucho tiempo.

Aunque se haya atravesado el proceso terapéutico completo detallado arriba y hubiera ascendido la escalera de la espiritualidad hasta el punto en que su conciencia es totalmente la de su alma Divina, no se es inmune a esta ansiedad general. Aún cuando haya hecho las paces con todas las ansiedades circunstanciales que plagan normalmente a la gente, hay una ansiedad básica que permanece, y que resulta de las limitaciones inherentes a la creación. Se enseña en cabalá y jasidismo que en el curso de su descenso al cuerpo, el alma pierde la percepción infinita de Divinidad de la que gozaba antes; al entrar al mundo físico que está circunscripto a las limitaciones de espacio y tiempo, está forzada a concebir y relacionarse con todas las cosas en el contexto del espacio y el tiempo. Por eso le es imposible imaginar un nivel de realidad que esté fuera de esas limitaciones. Aquel que está a tono con este hecho pero el deseo de su corazón es conocer y apegarse a Di-s, está fundamentalmente frustrado por esta realidad.

Por eso, incluso el individuo más recto, el parangón de la perfección espiritual, es objeto de una profunda ansiedad y sufre en virtud de que es un ser creado, atrapado en el contexto, limitaciones y formas conceptuales del mundo físico. De momento que estas limitaciones físicas serán removidas completamente luego de la llegada del Mashiaj, tal individuo debe también anhelar su llegada y estar ansioso por acelerarla.

La ansiedad por la llegada del Mashiaj, cualquiera sea la forma que esta tome, focaliza e intensifica la preocupación de la persona por la falta de complesión de la vida.

Cuando amplía el rango de su interés hacia la condición irredimida de la realidad en general, tanto a nivel del sufrimiento humano común, como de las constricciones existenciales de la creación, sus ansiedades toman un sentido más amplio y profundo.

De esta manera, si la ansiedad en general prepara a la persona para el estudio de la dimensión interior de la Torá, la ansiedad por la llegada del Mashiaj lo prepara para la colosal y completa revelación que acompanará el advenimiento de la era mesiánica, porque estudiamos que la dimensión interior de la Torá que conocemos hoy, es sólo una anticipación de la revelación que presenciaremos con la llegada del Mashiaj.

Nun

El Mashiaj: Heredero del Trono

En arameo, nun significa “pez”. La mem, las aguas del mar, es el medio natural de la nun.Ella “nada” en la mem, cubierta por las aguas del “mundo oculto”, allí las criaturas no tienen conciencia de si mismos. Al contrario del pez, los animales terrestres que están expuestos sobre la faz de la tierra, sí tienen autoconciencia

 

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