Cuatro Fuerzas a Partir de Una

La Teoría de las Supercuerdas

La razón aritmética 1:4 (“uno de cuatro” o “uno que deviene en cuatro”) es uno de los pilares de la creación como está revelado en el comienzo de la Torá. Aquí observaremos cuatro fenómenos de Génesis basados en esta relación.

Las letras alef (=1) y dalet (=4) forman juntas la palabra ed, “vapor”. En el comienzo de la creación, el “vapor” emergió de la tierra para humedecerla y así crear al hombre.

Un río fluye desde el Eden hacia el jardín, que luego al dejar el jardín se divide en los cuatro grandes ríos de la tierra.

El “etz hajaim” (“el Arbol de la Vida”) = 233. El “etz hadaat tov v’ra” (“el árbol del conocimiento del bien y el mal”) = 932 = 4 x 233. Así, la razón entre ambos árboles es 1:4 (el “uno” siendo el árbol de la vida y el resultante “cuatro” siendo el árbol del conocimiento del bien y el mal).

La palabra tov (“bien”, la fuerzo positiva del árbol del conocimiento del bien y el mal) = 17. La palabra jaim (“vida”, del Arbol de la Vida) = 68. 17:68 = 1:4. La palabra jaim posee cuatro letras, siendo el valor promedio de cada una el valor de tov. Así vemos que la fuerza fundamental de “vida” (del Arbol de la Vida) es en realidad la fuerza positiva del “bien” (inherente en el Arbol del Conocimiento del bien y el mal). Los dos árboles crean así un círculo infinito de energía Divina.

Para concluir, el fenómeno más obvio en la Torá en relación a las cuatro fuerzas de la naturaleza que derivan de una, es que el nombre esencial de Di-s, Havaia, está compuesto de cuatro letras. “Di-s es Uno”. En el futuro se revelará que “Di-s es Uno y Su Nombre es Uno”. “Su Nombre” se refiere a las cuatro letras de Havaiá. Está es la máxima revelación de la “teoría del campo unificado” Divino.


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