lun. Nov 18th, 2019

El Mundo Necesita un Rey

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Parashá de la Semana
Bereshit

Por el rabino Itzjak Ginsburgh

La Torá comienza con la palabra «Bereshit» (“En el principio”) pero no nos dice en el principio de qué. La palabra ‘Bereshit’ aparece otras cuatro veces en la Torá, y en cada caso, se refiere al comienzo del reinado de un rey: «En el principio del reinado de Iehoiakim»,1 nuevamente «En el principio del reinado de Iehoiakim»,2 luego «En el principio del reinado de Tzidkiá»,3 «En el principio del reinado de Tzidkiá».4 Por lo que es apropiado decir que el verso inicial de la Torá, «En el principio», también se refiere al comienzo del reinado, ‘maljut’ en hebreo.

La Cabalá enseña que Maljut es la raíz del tiempo y que el objetivo final de la creación es hacer que Dios sea rey. El mundo que acababa de crear estaba en un estado caótico e inestable, la amenaza de colapso y caos que se cierne sobre el mundo presagiaba el peligro de la desintegración. La ley de la entropía amenaza con romper lentamente los cimientos del mundo para que con el tiempo, de generación en generación, la realidad degenere y regrese al caos.

Para evitar esa degeneración el mundo necesita un rey, cuya primera función es dar sustento y mantener unida a la nación5, y detener la degeneración en las tribus y los individuos.

La necesidad esencial de un rey para evitar que la realidad se degenere está, como vimos, ya en el inicio mismo de la Torá. Basado en esto el Zohar enseña que la rectificación de la nación depende del rey. Una sociedad que no tiene a la cabeza un rey digno, incluso si está compuesta por personas completamente justas, eventualmente se degenerará y fracasará.

El vacío en el centro de la sociedad, en el núcleo que une a la sociedad a su alrededor, debe ser llenado por un líder. Cuando un líder digno no da un paso al frente y toma su lugar, el «otro lado» de la santidad llena el vacío.6, y entonces no es un rey el que dirige la nación, sino una persona motivada por sus ansias de poder y control. Se comporta de acuerdo con las encuestas de opinión y las tendencias públicas (como nuestros sabios dijeron que antes de que venga el Mashíaj, «la cara [el líder] de la generación será como la cara del perro».7 El perro corre delante de su amo como si fuera el que dirige, pero cuando llegan a un cruce espera a ver en qué dirección girará el carro, y luego nuevamente toma su lugar a la cabeza del séquito.

Un líder como este no evita la degeneración de la nación, sino que trata de llevarse bien con todos y gobernar la nación haciendo malabarismos entre los diferentes grupos de interés. Esta falta de liderazgo combinada con la lujuria por el control compromete la capacidad del líder para actuar únicamente por el bien de la nación. Incluso crea situaciones en las que pondrá en peligro a la nación para preservar su control, exponiendo a la nación a situaciones precarias. En este estado, incluso si todos los individuos de la nación intentaran trabajar en su rectificación individual, no hay posibilidad para el público (y por lo tanto, tampoco para los individuos) de lograr la rectificación y la estabilidad.

Mientras la Nación de Israel (para quien se creó el mundo, “para Israel, quien es llamado reshit, el principio”8) no produzca un rey justo que dirija a la nación de acuerdo con la Torá (para lo cual el mundo fue creado, “para la Torá que es llamada ‘reshit’ – el principio9) no hay posibilidad de rectificación de la nación, y por lo tanto, no hay posibilidad de rectificación de todo el mundo.

El Jasidut enseña10 que una de las razones para la creación es la voluntad de Dios de manifestar su realeza. Como «No hay rey sin un pueblo», entonces Dios creó el mundo. Y a la inversa, así como «no hay rey sin pueblo» tampoco «no hay pueblo sin rey». La esencia de la nación está en el hecho de que acepta el gobierno del rey. Por lo tanto, cuando la Nación de Israel no se rectifica, cuando no existe la realidad estable de una nación unida que confía en el rey, entonces no hay nadie para asumir adecuadamente el yugo del Reino de los Cielos, y por lo tanto no se cumple el propósito final de la creación del mundo, que Dios tenga un pueblo.

Juicio y compasión

Al contemplar la rectificación del reino, debemos considerar la esencia del rey digno y su personalidad. El mundo necesita un reino y un régimen para mantener la realidad. Pero el reino mismo depende del rey¹¹. El rey es la cabeza de la nación y su personalidad provoca la rectificación del reino, la nación y toda la realidad. De principio el Rey de quien depende toda la realidad es Dios. El rey rectificado debe ser como su Creador, tal como aparece al comienzo de la Creación [porque todo el reinado del rey rectificado proviene del reino de Dios y lo lleva a la realidad, como dice el Zohar acerca de la mitzvá de nombrar un rey: «Poner, pondrás un rey sobre ti»: El primer «poner» se refiere a Arriba (hacer a Dios rey). El segundo «pondrás» se refiere a abajo (designar un rey humano)¹².

La Torá describe la «personalidad» de Dios y su conducta en la primera historia de la Creación, refiriéndose a Él como E-lohim, el Nombre Divino del juicio, mientras que en la segunda historia de la Creación, la Torá se refiere a Dios como Havaiá E-lohim, en el cual el Nombre Divino de la compasión precede al Nombre del juicio. En base a esto los sabios dicen que «Inicialmente Dios pensó crear el mundo con el rasgo de juicio severo, y vio que el mundo no podría existir, así que introdujo el rasgo de compasión y lo asoció con el rasgo de juicio severo».13 En la Cabalá y el Jasidut se explica que la construcción y rectificación de todos los rasgos del corazón [desde jesed (bondad) hasta maljut (reinado)] comienza con el eje de la derecha, el rasgo de jesed, mientras que la construcción de maljut y su rectificación comienza con la línea izquierda, el rasgo del poder.

La rectificación de los rasgos del corazón es la rectificación interior de cada individuo, que precede a la rectificación de la realidad exterior y es un requisito previo para la capacidad de rectificar a los demás. En esta rectificación del corazón la misericordia es lo primero. A pesar del hecho de que cuando despertamos nuestra voluntad de rectificar una situación, los pensamientos de juicio son lo primero, asumiendo que es necesario rectificar al individuo con asertividad y crítica, en la práctica real la rectificación del individuo debe comenzar con amor y positividad. Por el contrario, la rectificación del reinado, la rectificación de la realidad en general y del Estado en particular, debe comenzar con poder y asertividad: «Un rey mantiene al país con justicia».14

El reinado se basa en la definición de fronteras, el orden y la disciplina. El fundamento de todo lo anterior es el juicio. Estos rasgos son necesarios para el liderazgo interior de un estado, pero son aún más necesarios cuando el reino se enfrenta a sus enemigos externos. El reino se establece para unir a la nación y protegerla del mal. El rey debe ser valiente y muy asertivo contra los enemigos de su nación. (En la Biblia vemos que la solicitud de un rey15 y su nombramiento real16 siempre están relacionados con la necesidad de luchar contra los enemigos de Israel y con el éxito del rey al hacerlo). Solo después de la construcción del reino a partir de guevurot, después de que el rey se ha establecido con la fuerza y la asertividad adecuadas, se puede cumplir el objetivo para el cual se estableció el reino: el beneficio y la bondad para la nación. (La bondad que el rey derrama sobre su nación, la Nación de Israel, desborda a todas las naciones del mundo). Después de que el reino se construye con poder, se convierte en un recipiente para atraer la misericordia, cuando el rey manifiesta su gran misericordia sobre su pueblo.

El rey a quien esperamos y anhelamos en nuestra generación, el Rey Mashíaj, alcanza la cima de la unificación entre el juicio y la misericordia. El rey Mashíaj se llama «Jadraj«17 porque es «jad» (agudo) para con las naciones del mundo y luego «raj» (suave) hacia Israel18. Además, al igual que con el rey, el poder precede a la misericordia, y el Nombre Divino del juicio, E-lohim precede al Nombre de la misericordia, Havaiá, en la historia de la Creación, tal como en la historia de la humanidad. En las primeras generaciones el reino de Israel se basó principalmente en el poder. Pero el último rey, el Rey Mashíaj, se vuelve mucho más hacia la misericordia para que sus juicios se endulcen desde el principio. Su acción para «obligar a todo Israel a caminar en sus caminos (de la Torá) y rectificar sus fisuras en la observancia… y luchar en las guerras de Dios»19 se llevará a cabo con un placer y una luz que repelerán la oscuridad.

Que sea pronto en nuestros con la llegada del Mashíaj y la Redención definitiva y verdadera para Israel y todas las Naciones del Mundo.


NOTAS

1 Irmiahu 26:1
2 Irmiahu 27:1
3 Irmiahu 28:1
4 Irmiahu 49:34
5 Como explica Maimónides en el Libro de las Mitzvot, Asé 173.
6 Notzer Jesed Capítulo 6, Mishná 2:8
7 Sotá 49b.
8 Vaikrá Rabá 36:4 (traído por Rashi en Génesis 1:1)
9 Bereshit Rabá 1:6 (traído por Rashi en Génesis 1:1)
10 Ver el libro del rabino Ginsburgh, Sod Hashem Liereiav Parte 6
11 En el futuro, cuando se manifieste el versículo de Ishaiahu 60:21 «Y tu nación es toda justa, heredarán la Tierra
eternamente», todos literalmente estarán con Dios: «Y seré para ellos un Dios y serán para mí una nación. Y ya no
se le enseñará a su amigo y a su hermano, diciendo: ‘Conoce a Dios’, porque todos me conocerán desde sus hijos
pequeños hasta sus adultos…» (Irmiahu 31:33), y se cumplirá el versículo «Porque la tierra se llenará del
conocimiento de Dios como el agua cubre el mar” (Ishaiá 11:9). En ese momento el rey no será máximo juez y
policía, sino que será una fuente de inspiración y estudio. Ya no habrá necesidad de «jueces y policías»
(Deuteronomio 16:18) sino de «tus jueces… y tus asesores» (Ishaiá 1:26), hasta que el Rey Mashíaj devuelva el
reino a Dios solo: «Y Havaiá será rey sobre toda la tierra» (Zejariá 14:9) y «todo Israel» serán Sus emisarios para la
rectificación del mundo.
12 del Libro Maljut Israel, parte 2, שום תשים עליך מלך
13 Rashi en Génesis 1:1, según Bereshit Rabá 12:15
14 Proverbios 29:4
15 Shmuel I 8:20
16 Ibíd., Capítulo 11.
17 Zejariá 9:1
18 Shir Hashirim Rabá 7:3
19 Maimónides, Leyes de Reyes y sus Guerras, Capítulo 11:4

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  • 20th of Cheshvan, 5780 noviembre 18, 2019

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