SERIE ELUL: 20 de Elul

20 ELUL 

 

LA LUZ QUE ILUMINA AL PRÓJIMO

 

 

Hay varias palabras muy centrales en la Torá, lo literal como en el interior de la Torá, la Cabalá y Jasidut, palabras que comienzan con la letra alef, “uno”. Una es la misma palabra ejad, “uno”, que ya vimos hay muchas alusiones a Elul que comienzan con ejad, “uno”. Hay otra palabra muy importante que comienza con alef, que es en esencia lo primero que Dios creó en el mundo, que se considera la finalidad de la creación del mundo, que este mundo se transforme en una morada para Dios.
Es la palabra
אור, or, “luz”, “Y dijo Elokim sea luz”, “luz” en hebreo de guematria ein sof, אין סוף, “Infinito”, de guematria raz, רז, “secreto”, muchas otras cosas más. Está escrito en la Cabalá y en Jasidut que hay dos clases de luz, como en el verso de la creación de la luz, “sea la luz y fue la luz”. Hay muchas explicaciones de qué son estas dos luces. Uno de los secretos es que hay una luz que ilumina para sí mismo, luz introspectiva, cuyo vector es hacia adentro, y hay una luz para iluminar al prójimo, cuya dirección, su flecha es hacia afuera.

Luz que ilumina a sí mismo y luz que ilumina al prójimo tiene las iniciales ohel, אהל, “refugio” o “tienda”. Hay una tienda de luz que ilumina a uno mismo y una tienda de luz que ilumina hacia el prójimo.

“Iaacov es un hombre simple que mora en las tiendas”, tiene las dos. Pero se dice esto en resumen, “hay luz hacia sí mismo y luz hacia el prójimo”, or leatzmó veor lezulató, de iniciales Elul.

Quiere decir que en el mes de Elul tenemos que compenetrarnos con las dos clases de luz, “sea la luz y fue la luz” cuando fue creada la luz, al final del mes de Elul, el 25 de Elul, el día de la creación del Mundo, el mismo día en que se creó la luz.

Nuevamente, la persona tiene que estar con una luz interior, una luz introspectiva, que es una luz de meditación profunda, “con todo mi corazón te necesito”, una luz que se busca con esta luz, buscar con una luz que ilumina como un farol, busca a Dios, en el interior, adentro de su corazón. “Pidieron Mi Rostro”, leemos en el mes de Elul, “Tu Rostro, Hashem, pediré”.

Y hay una luz extrovertida, que es en esencia el objetivo. Dios quiere que iluminemos hacia afuera. En el Templo Sagrado el candelabro, la menorá, no estaba para alumbrar adentro sino para iluminar hacia el exterior, al mundo.

En el mes de Elul nos compenetramos con las dos luces, “luz para sí mismo y luz para el prójimo”, luz interior y luz hacia el exterior, “difundir tus manantiales afuera”.


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